24 de marzo de 2019
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  • 2 de diciembre de 2008

    Economía/Finanzas.- Caja Burgos cree que la fusión de cajas de CyL sólo saldrá adelante con el convencimiento de todos

    VALLADOLID, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

    El presidente de Caja de Burgos, José María Arribas, reclamó hoy máximo respeto para las entidades de ahorro de la región y advirtió de que el futuro modelo financiero que se busca para Castilla y León no saldrá adelante por presiones sino por "un convencimiento" de todos.

    "Tenemos que convencernos y convencer a la sociedad de que el sistema financiero actual se está agotando y de que el escenario futuro necesita que hagamos algo, que tengamos cajas diferentes, pero sin condiciones urgentes, sin propuestas cerradas pero, tampoco, con actitudes demagógicas", sentenció.

    Así de tajante se pronunció José María Arribas con motivo de la inauguración hoy en Valladolid del encuentro ForoBurgos que, bajo el título 'Recetas para una crisis', analizará la actual crisis económica desde varias perspectivas.

    Arribas aprovechó su discurso de inauguración para recordar el "importante reto" que lanzó el pasado año en este mismo foro de debate por el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, cuando apeló a la responsabilidad de las cajas y a su implicación en el desarrollo de un sistema financiero regional fuerte y a la necesidad de un "músculo financiero", una propuesta que se ha materializado en un documento que ya se está analizando por todas las entidades de ahorro.

    Dicho esto, el presidente de Caja de Burgos rechazó cualquier tipo de prisas en la puesta en marcha de un nuevo modelo financiero para Castilla y León e hizo un llamamiento a toda la sociedad castellanoleonesa para que dejen a las cajas hacer su trabajo. "Dennos tiempo para analizar las propuestas, escuchemos a la sociedad, sí, pero escuchemos también y de manera especial a los profesionales de las cajas porque las prisas podrían convertir una propuesta, sin duda, muy bien intencionada en una solución de fracaso", insistió.

    Arribas aclaró que, más allá de los "meritorios" acuerdos políticos y económicos conseguidos, el futuro financiero de la Región necesita de herramientas e instrumentos que verdaderamente sean viables y eficientes e insistió en su convencimiento de que el consenso sobre un modelo no garantiza, "ni mucho menos", su idoneidad y que este vaya a ser viable, "por eso es crucial que las cajas analicemos esas propuestas con la máxima dosis de rigor empresarial".

    RESPETO AL SILENCIO DE LAS CAJAS

    José María Arribas, que también preside la Federación de Cajas de Ahorro de Castilla y León, pidió respeto para el silencio manifestado por las entidades de ahorro respecto al futuro modelo financiero y lamentó que este silencio no haya sido entendido "en según qué ambientes".

    "Es un silencio que significa trabajo, análisis, rigor y profesionalidad", defendió Arribas, que descartó cualquier tipo de intereses personales en los responsables de las seis entidades de ahorro de Castilla y León respecto a este modelo financiero para la Región.

    A su juicio, en el proyecto del futuro modelo financiero para Castilla y León hace falta mucha generosidad, mucha visión de futuro y una idea clara de hacer región y consideró que, de salir adelante finalmente este proyecto, debe llevarse a cabo con las seis cajas regionales.

    José María Arribas se refirió por otro lado a la crisis económica que está afectando a Castilla y León "con toda la crudeza" y aprovechó la ocasión para garantizar el compromiso de Caja de Burgos con toda la Región. "Pero este compromiso no debe en ningún caso estar reñido con el rigor", continuó Arribas, que explicó que ese compromiso se apoya en la profesionalidad y seriedad de los equipos técnicos y humanos de la entidad de ahorros.

    El presidente de Caja de Burgos se mostró convencido también de que tras la actual crisis financiera el mercado se abrirá, pero no para todas las entidades sino "sólo para las que reúnan los requisitos que fije el propio mercado" entre los que citó una gestión de riesgos sofisticados, una solvencia mínima superior a la actual, una diversificación geográfica y sectorial equilibrada, una supervisión mucho más fuerte, una eficiencia indiscutible, un ambiente de profesionalidad que transmita confianza y un tamaño mínimo que las haga visible en el mercado.