29 de febrero de 2020
6 de abril de 2010

Economía/Finanzas.- El FMI prefiere gravar los "beneficios excesivos" de los bancos que imponer una 'tasa Tobin'

LONDRES, 6 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendará a los gobiernos de todo el mundo en su próxima reunión de primavera, que se celebrará en Washington el 24 y 25 de abril, la imposición de un nuevo impuesto sobre los "beneficios excesivos" de la banca en vez de fijar una tasa internacional a las transacciones financieras, tal y como defendió en el G-20 el primer ministro británico, Gordon Brown, según informa el diario 'The Daily Telegraph'.

El periódico señala que la institución dirigida por Dominique Strauss Khan recomendará esta nueva tasa junto a un impuesto a la banca, a imagen y semejanza del anunciado por EEUU, como la mejor fórmula para que los gobiernos recauden "considerables" fondos de las entidades sin distorsionar significativamente el mercado, ya que se gravaría "de manera efectiva" el dinero circulante de los bancos.

El FMI recibió el año pasado el encargo por parte del G-20 de evaluar las posibilidades de nuevas cargas fiscales para los bancos, que percibieron miles de millones de euros en ayudas públicas para evitar su colapso durante la crisis.

Aunque inicialmente la atención se concentró en la denominada 'tasa Tobin', que impone pequeños cargos a las transacciones financieras internacionales y que contaba con el apoyo del primer ministro británico, Gordon Brown, parece probable que el FMI ha descartado esta posibilidad para concentrar sus recomendaciones en este ámbito en algún tipo de gravamen sobre el balance de las entidades, al estilo de lo aplicado en Suecia o la propuesta de Barack Obama.

"Sin embargo, el Fondo también está considerando una recomendación igualmente importante respecto a un tipo de tasa menos conocida que simplemente gravaría los beneficos de los bancos a partir de cierto nivel", señala el 'Telegraph'.

En este sentido, el diario apunta que la ventaja de un impuesto sobre el balance de los bancos es que no alentaría la acumulación de activos por parte de las entidades, mientras que una tasa sobre los beneficios excesivos se supone que sería más eficiente a la hora de recaudar dinero de los bancos.

En este sentido, el director del Centro de Fiscalidad Empresarial de la Universidad de Oxford, Michael Devereux, apunta que un impuesto sobre los beneficios "a diferencia de una tasa sobre el balance, no esta diseñado para cambiar su comportamiento (de las entidades) para que dejen de hacer estupideces, sino que es una forma de recaudar dinero de la manera más eficiente posible".

Los impuestos sobre los beneficios de los bancos fueron aplicados por varios países, incluido Reino Unido, durante la Segunda Guerra Mundial, aunque en su aplicación en la actualidad carece de precedentes.