24 de octubre de 2019
  • Miércoles, 23 de Octubre
  • 23 de febrero de 2010

    Economía/Finanzas.- Gurría (OCDE) ve necesario hacer "más flexibles" las restricciones a las cajas en España

    MADRID, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

    El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Ángel Gurría, consideró hoy necesario que se vayan haciendo más flexibles las restricciones a las cajas de ahorros, como la imposibilidad de ampliar capital o de ser comprada por un banco, e instó a acelerar este proceso porque "la mitad del sistema de crédito español está sujeto a unas restricciones que le hacen más rígido".

    Durante su participación en el Foro Cinco Días, Gurría reconoció sin embargo que la financiación de muchas de las viviendas, los negocios y las pequeñas y medianas empresas en España, que han contribuido "al crecimiento y el bienestar" del país, no hubiera sido posible si no existieran las cajas de ahorros.

    El secretario general de la OCDE, insistió en que no hay que tomarse con tranquilidad este proceso para "modernizar, actualizar y hacer más flexible" el sistema de cajas, porque es "una de las bases del funcionamiento de la economía española", aunque reconoció que es "un tema sensible".

    Asimismo, calificó de "falacia" considerar que es incompatible una regulación financiera más estricta y unos mayores requerimientos de capital con pedir a los bancos una mayor concesión de créditos, ya que es imprescindible exigir a las entidades que estén bien capitalizadas y que se sujeten a un regulación más exigente para que puedan prestar y supone en ningún caso "un obstáculo".

    Recalcó que en los países cuyos sistemas financieros superaron mejor la crisis, las entidades líderes tienen su pasivo mayoritariamente en depósitos y en su activo préstamos. Sin embargo, los principales bancos del mundo no tienen préstamos como la base principal de su activo sino inversión y emisión de valores y, por ello, algunos quebraron.

    SIN CAMBIOS EN LOS TIPOS

    Por otra parte, consideró que los tipos de interés no variarán de forma sustancial en 2010, hasta que no se afiance la recuperación económica, y aseguró que bajarlos será lo último que hagan los bancos centrales para retirar los estímulos económicos. De hecho, apuntó que la capacidad política y financiera para aprobar medidas es más reducida ahora, y recalcó que la retirada de algunas de ellas es "un signo de normalidad".

    Sin embargo, afirmó que los bancos centrales estarán muy pendientes de la evolución de los precios y podrían llevar a cabo ligeras subidas en caso de que se produzcan señales de inflación.