4 de abril de 2020
25 de agosto de 2008

Economía/Finanzas.- La nacionalización de Northern Rock podría costar más de 1.600 millones al erario público británico

LONDRES, 25 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los contribuyentes británicos podrían perder hasta 1.280 millones de libras esterlinas (1.606 millones de euros) por la nacionalización del banco Northern Rock, según un informe elaborado por Goldman Sachs, que actuó como asesor del Tesoro británico en el proceso, según informa 'The Times'.

En concreto, el banco estadounidense de inversión indicó al Gobierno británico que la nacionalización del que fuera el quinto mayor banco hipotecario de Reino Unido "bajo ninguno de los escenarios contemplados" permitiría a la Administración obtener beneficios por la toma de control de la entidad.

De hecho, Goldman Sachs indicaba que "en un escenario optimista" se estimaba que las pérdidas podrían alcanzar los 450 millones de libras (565 millones de euros), mientras que "en el escenario base" el erario público podría perder unos 1.280 millones de libras (1.606 millones de euros) en Northern Rock.

El diario británico apunta que el informe, que supone el primer documento que admite la posibilidad de que el Tesoro pierda dinero con la nacionalización del banco, fue enviado a las autoridades judiciales por John Kingman, el funcionario del Tesoro a cargo del Northern Rock, para que examinaran la decisión del Tesoro de nacionalizar el banco de Newcastle.

Asimismo, el informe parece apuntar que los funcionarios del Tesoro no contemplaron la posibilidad de que los precios de la vivienda bajaran entre un 15% y un 25%, lo que pondría en peligro la cartera hipotecaria de Northern Rock.

Por su parte, el ministro de Economía británico, Alistair Darling, defendió la nacionalización de Northern Rock argumentando que la exposición de los contribuyentes estaba garantizada por la elevada calidad de la cartera hipotecaria del banco.

El pasado 5 de agosto, Northern Rock informó de que registró pérdidas por importe neto atribuido de 592,2 millones de libras esterlinas (746 millones de euros) en los seis primeros meses del año, frente al beneficio neto de 188,2 millones de libras (237,6 millones de euros) del mismo periodo de 2007, y anunció que esperaba regresar a la rentabilidad en tres años.

Asimismo, el banco nacionalizado recibió el compromiso por parte del Tesoro británico de una inyección de 3.400 millones de libras (4.293 millones de euros) mediante la conversión en acciones ordinarias de 400 millones de libras en acciones preferentes y el cambio de 3.000 millones de libras en deuda.