15 de octubre de 2019
  • Lunes, 14 de Octubre
  • 15 de febrero de 2009

    Economía/Finanzas.- El presidente del ICO cree que la banca "tiene miedo" y "problemas de valoración de riesgos"

    MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

    El presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), Aurelio Martínez, considera que la banca "tiene miedo" y "problemas de valoración de riesgos".

    "Las entidades no tienen maldad no dando crédito. El problema es que tienen miedo. Todos los departamentos de riesgos dudan de los balances que les presentan sus clientes. Luego está el problema de que las empresas españolas, probablemente impulsadas por las entidades financieras en momentos de exuberancia, se acostumbraron en el ciclo anterior a acometer sus proyectos de inversión sin poner apenas capital propio y tirando únicamente del crédito bancario porque se lo ofrecían barato", indicó Martínez en una entrevista al diario 'Público', recogida por Europa Press.

    Además, el presidente del ICO afirma que a pesar de que las entidades españolas están aguantando la crisis comparativamente mejor que la media mundial, "no son inmunes".

    "Mientras las de otros países han tenido que ser intervenidas, nacionalizadas o fusionadas, las nacionales han aguantado bien. Pero en un momento tan complejo macroeconómica y financieramente, con una concentración tan fuerte en el sector inmobiliario (el 47% del crédito concedido a las empresas están en el ámbito inmobiliario), tienen que ser extremadamente cautas y mirar los riesgos con extrema prudencia", dijo.

    Martínez, que considera que las remuneraciones que se pagan en la banca "son muy altas y se fijan en el corto plazo", afirma que la solución a la crisis podría pasar por "buscar fórmulas para ganar tiempo y que el ajuste se haga a más largo plazo".

    Respecto a la actual situación, subraya que la economía española está en "una fase de ajuste rápido con una desaceleración importante del PIB", aunque destaca que hay "elementos positivos que funcionarán en seis o nueve meses", como la bajada del Euríbor, la desaceleración de la tasa de inflación y la depreciación del euro frente al dólar.