19 de junio de 2019
17 de agosto de 2016

Los inversores rebajan "drásticamente" la liquidez de sus carteras al mejorar las previsiones de crecimiento

NUEVA YORK, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

El porcentaje de liquidez en cartera de los grandes inversores se ha reducido cuatro décimas en agosto, hasta el 5,4%, desde sus máximos desde noviembre de 2001 registrados el pasado mes de julio como consecuencia de una mejora en las expectativas de crecimiento de la economía global, según revela la encuesta de gestores de fondos elaborada por Bank of America Merrill Lynch.

Las perspectivas de crecimiento de la economía mundial han rebotado tras la caída experimentada el pasado mes de julio como consecuencia del 'Brexit', y el 23% de los inversores consultados por la entidad esperan que la economía mejore en los próximos doce meses.

Además, tan solo un 13% de los encuestados consideran que el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Inglaterra (BoE) endurecerán su política monetaria durante el próximo año.

No obstante, los inversores continúan apuntando a que el riesgo geopolítico es el mayor peligro para la estabilidad de los mercados, por delante de las políticas proteccionistas, que se encuentran en su nivel de preocupación máximo desde diciembre de 2010, y un 48% estima que la política fiscal global es demasiado restrictiva.

De este modo, los gestores de fondos creen que la desintegración de la Unión Europea (UE), la devaluación del yuan y la inflación en Estados Unidos son los principales riesgos de cola que afectan a la economía.

Así, la confianza en la renta variable americana se encuentra en su mayor nivel desde enero de 2015, mientras que la apuesta de los inversores por acciones europeas continúa en niveles reducidos, tras registrar su mayor caída mensual en julio, y mejora la confianza en el mercado de valores británico, que, aún así, continúa siendo el que menos gusta entre los gestores.

"Los inversores son menos pesimistas, pero el sentimiento aún no ha pasado del miedo a la avaricia, por lo que esperamos que se incremente el precio de las acciones hasta que los bonos arrojen otra pataleta", aseguran desde BofAML.