7 de agosto de 2020
18 de febrero de 2009

Economía.- Toxo advierte de que las "inapropiadas exigencias" de la patronal impiden avanzar en la negociación colectiva

Apuesta por firmar la renovación de los convenios salariales a finales de este mes

ALICANTE, 18 Feb. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, apostó hoy por que la renovación de la negociación colectiva "termine este mes", con el fin de que se pueda rubricar el acuerdo, aunque advirtió de que las "excesivas", "desmesuradas" e "inapropiadas exigencias" de la patronal están "impidiendo el avance" de la negociación y podrían derivar en "inexistencia de un acuerdo", lo cual sería "muy mala señal para la economía".

Durante su visita a Alicante, con motivo del IV Congreso de IV Congreso de la Federación de Textil, Químicas y Afines-Fiteqa, Fernández Toxo insistió en que la negociación colectiva es "una herramienta de probada eficacia" y "nada justificaría que en estos momentos no se pudiera alcanzar un acuerdo".

A su juicio, "es importante que así lo entiendan cada una de las partes y, en particular las organizaciones empresariales, para que antes de que termine este mes, a ser posible, pudiera rubricarse el acuerdo y ponerlo a la disposición de los convenios que se van a negociar". Según recordó, más de 5 millones de trabajadores tienen pendientes la firma de su convenio colectivo y están a la espera de que se rubrique este acuerdo.

En estos momentos, según el líder de CC.OO., las "excesivas", "desmesuradas" e "inapropiadas exigencias" de las organizaciones empresariales están impidiendo el avance de la negociación y de mantenerse, "podría derivar en la no existencia de acuerdo". Esta posibilidad, según Fernández Toxo, sería una "muy mala señal" para la economía española y para las empresas, fundamentalmente.

A este respecto, aclaró que de los 11 millones de personas que están sujetas a un convenio colectivo en España, 6 millones ya tienen los convenios firmados para este año porque son convenios de carácter plurianual.

EL GOBIERNO, AL MARGEN DE LA NEGOCIACIÓN.

Además, tildó de "error" intentar mezclar la negociación colectiva con el conjunto del escenario del diálogo social, donde concurre el Gobierno. Según dijo, el Gobierno "no tiene nada que decir" en materia de negociación colectiva, porque es una cuestión "que compete exclusivamente a empresarios y trabajadores". "Ahí hay que resolverlo", incidió.

Toxo reiteró que CC.OO. no está de acuerdo con que "de forma generalizada" se plantee la congelación o la reducción de los salarios, si bien recordó que la negociación salarial tiene que ser "flexible y adaptarse" a la situación de los sectores y de las empresas. "Hay herramientas para ello", apuntó.

En su opinión, el crecimiento moderado de los salarios, tomando como referencia el objetivo de inflación que ha establecido el Banco Central Europeo del 2%, no es una exigencia que se escape de las posibilidades de la economía española y de las empresas. Aun así, dijo que en los convenios colectivos ya existe la posibilidad de que operen las llamadas "cláusulas de descuelgue", cuya introducción es obligatoria en los convenios sectoriales.

"Lo que no puede funcionar es lo que demanda algún sector de la patronal: automatismo, basta con que una empresa diga que no pueda pagar el incremento salarial para que los trabajadores dejen de percibirlo", defendió el líder sindical, quien argumentó que hay "un sistema de garantías que ha de ser cumplido y tienen que darse unas condiciones para que se apliquen las cláusulas de descuelgue".

"MUCHOS MENSAJES".

También se refirió a otras propuestas patronales que, según dijo, todavía no se han llevado a las mesas de negociación porque, desde su punto de vista, "se envían muchos mensajes a través de los medios de comunicación y en conferencias, pero en las mesas de negociación todavía no han aparecido".

En relación con ellas, Fernández Toxo subrayó su rechazo a cualquier forma de "automatismo" en las decisiones que puedan adoptar las empresas, como también a que algunas empresas se aprovechen de la situación de crisis para disminuir los derechos de los trabajadores y mantener el ritmo de crecimiento "a costa de las reservas del Estado".