22 de julio de 2019
4 de junio de 2019

La mayoría de los países de la UE subieron el SMI en 2019, con España a la cabeza con un aumento del 22%

BRUSELAS, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -

La mayoría de los países de la Unión Europea incrementaron el salario mínimo obligatorio a partir del 1 de enero 2019, con España registrando el mayor incremento (un 22%), seguido de Grecia (11%), país que lo ha subido por primera vez desde 2012, y Bulgaria (10%), según un informe publicado este martes por Eurofund.

El documento señala que Letonia fue el único Estado miembro que no incrementó su salario mínimo interprofesional para este año, pero se debe a que el nivel actual (de 430 euros mensuales) se basa en un acuerdo de 2017 para los tres años siguientes.

El informe de Eurofund explica que las razones que han llevado a los distintos Estados miembros a subir los salarios mínimos son distintas. Por ejemplo, el incremento en Bulgaria tiene el origen en una recomendación de la Comisión Europea, mientras que en Francia el presidente Emmanuel Macron lo hizo para acallar las protestas de los 'chalecos amarillos'.

En el caso de España y Eslovenia, Eurofund remarca que la subida del SMI se debe a las demandas de partidos que no son parte del Gobierno, como Podemos, y que tilda de 'populistas'.

De esta forma, los salarios mínimos en los 22 países del bloque comunitario que lo tienen oscilan entre los 286 euros de Bulgaria hasta los 2.071 euros en Luxemburgo. Tras el Gran Ducado se sitúan Reino Unido (1.746 euros), Irlanda (1.656 euros), Países Bajos (1.615 euros), Bélgica (1.593 euros), Alemania (1.557 euros) y Francia (1.521).

En el polo opuesto, los países del Este del bloque con los que cuentan con unos SMI más bajos. En concreto, tras Bulgaria se encuentran Lituania (400 euros), Rumanía (407 euros), Letonia (430 euros), Hungría (444 euros) y República Checa (477 euros). Polonia, por su parte, supera por poco los 500 euros mensuales de salario mínimo.

A pesar de estas diferencias, el texto apunta que la distancia se ha reducido en la última década teniendo en cuenta el nivel de precios de cada país. Así, mientras en 2010 el poder adquisitivo de un trabajador con salario mínimo en Bulgaria representaba el 17% del de un empleado con salario mínimo en Luxemburgo, este porcentaje ha aumentado al 35% este año.

El estudio también analiza los debates que se generaron en cada país en torno a la subida del SMI y, en el caso de España, recuerda que el incremento "excepcional" fue criticado por la CEOE por la posibilidad de que tuviese un impacto negativo sobre el empleo. Eurofund también apunta que las asociaciones españolas de autónomos como ATA fueron "muy críticas" con la medida, aunque otras como UATAE celebraron el aumento.

BRECHA DE GÉNERO

Eurofund también pone el acento en el hecho de que las mujeres están "sobrerrepresentadas" entre los trabajadores que ganan el salario mínimo en todos los Estados miembros. Por ello, señala que una pregunta "importante" para la clase política es si introducir o aumentar el SMI ayudaría a reducir la brecha de género.

En este sentido, el informe apunta que, aunque se trata de una hipótesis "razonable", puede verse afectada por factores como los "altos niveles" de incumplimiento del salario mínimo obligatorio en el caso de las mujeres.

En cualquier caso, el estudio subraya que seis de cada diez trabajadores que ganan menos que el 90% del salario mínimo en la UE son mujeres, aunque representan el 48% de toda la fuerza laboral.

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