24 de enero de 2020
  • Jueves, 23 de Enero
  • 11 de diciembre de 2019

    El Banco de España achaca la desaceleración del sector servicios a la debilidad de la industria manufacturera

    El Banco de España achaca la desaceleración del sector servicios a la debilidad de la industria manufacturera
    El Ivace concede 1,8 millones de euros de ayudas para los polígonos industriales - GVA - ARCHIVO

    MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

    El Banco de España constata que una parte "significativa" de la desaceleración que ha experimentado el sector servicios desde inicios de 2018 estaría vinculado a la ralentización "más acusada" y la "debilidad" de la industria manufacturera.

    Así lo señala el organismo supervisor en un análisis sobre la reciente desaceleración de la actividad desde una perspectiva sectorial, en el que estudia el impacto de la "debilidad" de la industria manufacturera en la desaceleración de los servicios en la economía española, en un contexto en el que la producción de cualquier bien o servicio está caracterizada por relaciones cliente-proveedor entre las distintas ramas de la economía cada vez "más complejas".

    El organismo señala que un amplio abanico de indicadores apunta a que, en la economía española, el sector manufacturero también habría experimentado en los últimos trimestres una evolución menos favorable que las ramas de servicios.

    En términos agregados, la "vocación manufacturera" (el peso) de los servicios de la economía española se sitúa en torno al 8%, cifra inferior a las observadas en Alemania y en Italia, pero en línea con el nivel de exposición manufacturera que registra el sector servicios en Francia. En cuanto al origen geográfico de esta exposición, destaca que la facturación del sector servicios español que proviene de la industria manufacturera foránea es "relativamente reducida" y hay una "elevada heterogeneidad" entre las ramas de servicios.

    Así, mientras que los servicios relacionados con el transporte terrestre y con el comercio al por mayor presentan una vocación manufacturera superior al 20%, esta medida se sitúa por debajo del 2% para las ramas de I+D, actividades sanitarias y hostelería. En el caso del transporte marítimo y el aéreo la exposición es tanto más relevante que la que mantienen frente a la industria nacional.

    Las estimaciones del Banco de España apuntan a que, por cada punto porcentual de facturación de las ramas de servicios que proviene del sector manufacturero, la desaceleración de este último habría minorado en 0,06 puntos porcentuales, por término medio, el ritmo de creación de empleo en las ramas de los servicios.

    SECTOR DEL AUTOMÓVIL

    En el caso concreto de la industria del automóvil, observa una "cierta pérdida de dinamismo" desde el inicio de 2018, aunque mucho menos intensa que la registrada, por ejemplo, en Alemania. En términos agregados, el porcentaje de las ventas de los servicios españoles que tienen como destino el sector de fabricación de vehículos de motor (lo que se podría denominar "vocación automovilística") está en línea con el que se observa en Francia o en Italia, pero se encuentra muy por detrás del que registran los servicios alemanes.

    Igualmente, detecta una gran heterogeneidad, ya que mientras que los servicios asociados a la vena de vehículos de motor muestra una vocación superior al 5% y los servicios de publicidad e ingeniería en torno al 2%, los servicios relacionados con la hostelería o la I+D registran exposiciones al sector del automóviles cercanas a cero.

    Para el sector automovilístico calcula que por cada punto porcentual de facturación del sector servicios que proviene de la rama del automóvil, la desaceleración de esta última habría reducido en promedio cuatro décimas la tasa de creación de empleo en las actividades de servicios.

    En cualquier caso, el Banco de España destaca que el hecho de
    que la exposición del sector servicios español a la industria
    en general, y al sector del automóvil en particular, sea inferior a la observada en Alemania, y en menor grado a Italia, habría contribuido a que el efecto de arrastre de las manufacturas sobre el conjunto de la economía haya sido comparativamente menos intenso en el caso español.

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