30 de mayo de 2020
21 de mayo de 2014

Economía.- El 65% de las empresas españolas cree que el riesgo de impago puede aumentar en 2014, según Intrum Justitia

MADRID, 21 May. (EUROPA PRESS) -

El 65% de las empresas españolas cree que el riesgo de impago puede aumentar en 2014, porcentaje que se reduce al 46% al hablar de empresas europeas, según el Índice de Riesgo 2014 elaborado por Intrum Justitia.

El primer ligar del ranking lo ocupa Portugal, donde el 82% apuntó a un incremento del riesgo de impago en 2014. A continuación se sitúa Grecia (74%), seguido de Rumanía (73%) y España e Italia, con el 65%.

En el extremo opuesto se sitúan los países nórdicos como Dinamarca, Noruega y Suecia, excepto Finlandia, donde las empresas son más pesimistas que en los últimos cinco años.

El director general de Intrum Justitia Ibérica, Luís Salvaterra, asegura que la recesión sigue teniendo un gran impacto en las empresas, las comunidades y las personas a pesar de haber terminado oficialmente.

A su parecer, los gerentes de negocios son más pesimistas sobre sus previsiones de riesgo que en el año 2009, un ejercicio con extrema incertidumbre con respecto al futuro. Así, ha considerado "vital" que las empresas cuenten con procesos de gestión de crédito para asegurar la liquidez y la reconstrucción de la confianza empresarial.

En este contexto, Intrum Justitia propone crear, desarrollar e implementar una política de crédito equilibrada y sólida para administrar riesgos y crecimiento, así como medir y realizar seguimiento sobre el coste empleado en el proceso de gestión del crédito por si fuera posible reducir.

Igualmente, resalta la importancia de conocer al cliente con el que se están realizando negocios, escribir un contrato claro con los términos del negocio, integrar ventas, marketing y servicios financieros y crear un proceso de facturación eficiente para evitar incumplimientos.

Asimismo, apuesta por supervisar la información económica y comprobar con regularidad las direcciones de los clientes y adaptar el proceso de crédito basado en el comportamiento y la capacidad de pago de cada cliente.

Finalmente, se inclina por implementar recordatorios rápidos y cobrar intereses de demora cuando sea posible, equilibrar la estructura de clientes basado en el riesgo y el potencial de crecimiento y actuar inmediatamente para recibir el pago.