25 de enero de 2021
11 de diciembre de 2007

Economía/Macro.- La CE pide a España más competencia en electricidad y apostar por la educación

Reclama al Gobierno que contenga las presiones inflacionistas y el déficit por cuenta corriente y que vigile la evolución de la vivienda

BRUSELAS, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Europea pidió hoy a España que introduzca más competencia en el sector de la electricidad, en particular mediante la supresión de las tarifas reguladas y la construcción de nuevas interconexiones, y que apueste por la educación para reducir las altas tasas de abandono escolar. Bruselas reclama además al Gobierno que contenga las presiones inflacionistas y el déficit por cuenta corriente y que vigile la evolución del sector de la vivienda.

Estas recomendaciones aparecen recogidas en el informe de evaluación que realizó el Ejecutivo comunitario sobre el programa nacional de reformas económicas presentado por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. La Comisión considera que España ha realizado "buenos progresos" en la puesta en marcha de este plan, en particular en la reducción de deuda, el aumento de la inversión en I+D o el incremento de la tasa de empleo, sobre todo del empleo femenino.

Sin embargo, el informe enumera otras áreas prioritarias en las que el Gobierno debe mejorar. En concreto, le aconseja aumentar la competencia en los sectores de servicios profesionales y comercio minorista, aplicar las medidas anunciadas para reducir las emisiones de CO2, modernizar el sistema de protección laboral mediante medidas para luchar contra la temporalidad y aumentar el atractivo de los contratos a tiempo parcial, aumentar la productividad, integrar a los inmigrantes en el mercado de trabajo, facilitar el acceso a guardarías y proseguir con las reformas de los sistemas sanitario y de pensiones para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.

En el capítulo dedicado a la electricidad, Bruselas critica que "la eliminación de las tarifas (reguladas) no se está llevando a cabo con la suficiente urgencia". "El incremento de la tarifa en 2007 ha sido demasiado modesto para reflejar el coste real de la generación y distribución de electricidad, y para absorber el déficit acumulado en el sistema regulado", señala el informe. La Comisión celebra que España haya llegada acuerdos con Portugal para reforzar las interconexiones pero denuncia que "persisten los problemas por lo que se refiere a la capacidad de interconexión con Francia".

En cuanto a la formación, el Ejecutivo comunitario insiste en que España debe garantizar la aplicación de las últimas reformas educativas, "también a nivel regional". Destaca que la nueva ley educativa tiene como objetivos prioritarios integrar a los alumnos inmigrantes, reducir el abandono escolar y mejorar la formación en algunas áreas claves, pero ve "poco probable" que España vaya a cumplir el objetivo de reducir la tasa de abandono escolar al 15% en 2020. No obstante, acoge con satisfacción de la ley aprobada en marzo de este año para regular la integración de los sistemas de formación ocupacional y continua.

En el capítulo de políticas de empleo, Bruselas destaca "algunos progresos" logrados durante el periodo 2005-2007, como el hecho de que España haya alcanzado su objetivo de alcanzar una tasa de empleo del 66% tres años antes de lo previsto. La tasa de paro ha caído (8,5% en 2006) y ha convergido hacia la media comunitaria. El empleo femenino ha aumentado pero la brecha con el masculino "sigue siendo una de las más grandes en la UE".

La Comisión considera positiva aunque insuficiente la reforma del mercado laboral pactada por los agentes sociales a mediados del 2006 para aumentar la flexibilidad y reducir la temporalidad. El resultado ha sido reducir en un 2,6% los contratos precarios. No obstante, el informe alerta que esta reforma sólo tendrá "efectos a corto plazo". "A largo plazo pueden ser necesarias medidas adicionales, en particular para impulsar los contratos indefinidos y el empleo a tiempo parcial", apunta.

El Ejecutivo ve también avances en el aumento de la productividad (0,8% en 2006), aunque destaca que esta cifra está "muy por debajo" de la media comunitaria. También se ha progresado en materia de información continua, ya que el número de trabajadores que participan en estos programas ha pasado del 10% en 2005 al 11,2% en 2006, y en la integración de los inmigrantes en el mercado laboral.

El informe recuerda que el Gobierno ha anunciado un nuevo plan para extender los servicios de guardería a todos los niños de entre 0 y 3 años, pero destaca que el porcentaje de niños de esa edad en guarderías sólo ha aumentado ligeramente (16,6%) y está muy por debajo del objetivo de la UE (33%). Además, subsisten "importantes diferencias regionales".

VIVIENDA E INFLACIÓN

El Ejecutivo comunitario señala que el Gobierno ha tomado algunas medidas para afrontar los factores estructurales que explican la "excesiva inflación" en España, como por ejemplo priorizar el gasto público en I+D, educación e infraestructura, garantizar la estabilidad presupuestaria e incrementar la competencia en algunos sectores. "Las recientes fluctuaciones en el diferencial de inflación puede explicarse en buena medida por factores exógenos de naturaleza transitoria como el efecto asociado a los precios del petróleo, que tiene un impacto más fuerte en la economía española que en otros países de la eurozona", admite la Comisión.

En cuanto al precio de la vivienda, el informe señala que España ha aprobado una nueva ley del suelo, aplica el plan de la vivienda para el periodo 2005-2008, y ha aprobado varias medidas para desarrollar el mercado del alquiler. En cualquier caso, la Comisión alerta de que "la actual desaceleración de los precios de la vivienda parece estar más relacionada con una caída en la demanda que con las medidas aplicadas por el Gobierno en el mercado del alquiler".

Finalmente, el Ejecutivo comunitario destaca que se han realizado reformas en el sistema de pensiones y que se ha aumentado la dotación del fondo de reserva de la seguridad social. La última reforma, que se aplicará desde enero de 2008, pretende lograr una mayor correlación entre contribuciones y beneficios. Bruselas considera que no es suficiente y que todavía no se han llevado tampoco las reformas necesarias en el sistema sanitario, lo que provoca que el gasto en sanidad siga aumentando muy por encima del PIB.