4 de abril de 2020
11 de junio de 2008

Economía/Macro.- Dexia considera "altísimas" las previsiones del Gobierno de crecer un 2,3% en 2008 y 2009

MADRID, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

El responsable de Dexia Asset Management para España y Portugal, Javier Ruiz Villabrille, consideró hoy "altísimas" las previsiones del Gobierno de un crecimiento del PIB del 2,3% en 2008 y 2009, aunque apuntó que España cuenta con margen de maniobra para hacer frente al cambio de ciclo mediante recortes impositivos e inversiones en infraestructuras "productivas", según declaró a Europa Press.

Ruiz Villabrille señaló que la actual situación afecta de una manera especialmente negativa a España e Irlanda, dos de los países que registraron un mayor crecimiento en el anterior ciclo económico, debido al previsible incremento del desempleo y a la restricción del crédito.

No obstante, apuntó que el Gobierno español dispone del suficiente margen de maniobra en materia fiscal y de endeudamiento de las arcas públicas para adoptar medidas "más ambiciosas" de las anunciadas hasta el momento, especialmente a la hora de poder acometer recortes impositivos e inversiones en infraestructuras productivas.

Por su parte, el director de estudios económicos del grupo financiero, Anton Brender, pronosticó hoy en la presentación de las perspectivas económicas y financieras de Dexia AM que la zona euro crecerá un 1,8% en 2008 y un 1,9% en 2009 y destacó que el bloque europeo ha resistido bien, hasta esta primavera, la tempestad financiera.

En el caso de EEUU, la estimación contempla una recuperación del crecimiento en el entorno del 2% para el próximo año, aunque advirtió de que no puede excluirse la posibilidad de que la continuación del descenso de los precios inmobiliarios pueda dar lugar a una recesión "tipo L", aunque señaló que no es el escenario más probable.

EL BCE PODRÍA HABERSE AHORRADO EL "GESTO" DE SUBIR LOS TIPOS.

Por otro lado, Ruiz Villabrille dio por hecha la subida de tipos del Banco Central Europeo (BCE) en su próxima reunión de julio, tal y como insinuó el presidente de la institución, Jean Claude Trichet, aunque precisó que este "gesto" no supone el inicio de una escalada de los tipos de interés.

En este sentido, señaló a Europa Press que "el BCE no amenaza en vano", pero apuntó que el instituto emisor europeo podía "haberse ahorrado el gesto", puesto que en la actual situación podría tener efectos contraproducentes respecto al control de la inflación.

En concreto, recordó que tras el anuncio de Trichet los mercados registraron movimientos contraproducentes, como una fuerte apreciación del euro frente al dólar y una escalada de los precios del petróleo, lo que provoca presiones inflacionistas al alza.