15 de octubre de 2019
  • Lunes, 14 de Octubre
  • 4 de abril de 2008

    Economía/Macro.-EE.UU insta a España a cambiar su convenio de doble imposición por complicar los intercambios económicos

    MADRID, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

    La Cámara de Comercio Americana en España ha instado al Gobierno a que renegocie el convenio que regula la doble imposición entre ambos países, después de que varias empresas estadounidenses que operan en España a través de filiales o sucursales detectaran "efectos perjudiciales" que obstaculizan las relaciones comerciales y financieras entre los dos estados.

    En un comunicado, la organización concretó que dichas consecuencias han provocado "la exclusión de España de los países a considerar en determinadas reorganizaciones de actividades de las empresas".

    En declaraciones a Europa Press, el presidente de la Cámara de Comercio Americana en España, Jaime Malet, concretó que, el texto aplica la tributación "más alta" que le permite el modelo de convenio de la OCDE para los dividendos, intereses y royalties, y que, en el caso de éstos últimos utiliza la definición "más amplia posible".

    Así, Malet explicó que, de los 42.500 millones de euros de activos empresariales estadounidenses que hay en España, aproximadamente la mitad "ha venido triangulada" a través de terceros países como Holanda, Bélgica o Luxemburgo "por razones fiscales".

    En este sentido, Malet añadió que los criterios específicos del convenio han provocado que la presencia de empresas de Estados Unidos en España sea muy inferior a la que tiene en países del entorno, como Italia, Francia, Alemania, Reino Unido o Irlanda. Asimismo, señaló que éste es uno "de los peores" acuerdos que Estados Unidos tiene con cualquier país europeo.

    "DESVIACIÓN SIGNIFICATIVA" RESPECTO AL TEXTO DE LA OCDE.

    La Cámara de Comercio Americana en España explicó que, a pesar de seguir el mismo esquema que el modelo de convenio de doble imposición de la OCDE, el texto firmado por ambos países aumenta los casos de tributación en España.

    Todos los convenios firmados por España, así como los rubricados por la mayoría de los países, se basan en el modelo de la OCDE, que distribuye entre el Estado de residencia del perceptor de las rentas y el Estado donde éstas se obtienen el derecho a gravar las distintas categorías de rentas.

    No obstante, los países suelen matizar el modelo, incorporando observaciones e, incluso, reservas a cláusulas para adaptarlo a sus propios intereses.

    Según la Cámara de Comercio Americana en España, el modelo español, en su artículo 13, establece una "desviación significativa" respecto al texto de la OCDE que provoca que la ganancia de capital originada en la transmisión de acciones de una compañía española por parte de una entidad estadounidense que la participe en más del 25% durante el año precedente, tribute en España con independencia de que ya lo haga en Estados Unidos.

    Para el organismo comercial, este criterio conlleva "efectos perjudiciales" para la economía española, ya que esa elevada imposición "desincentiva la inversión" de las entidades estadounidenses en el país.

    La Cámara de Comercio Americana añade que los rendimientos de capital mobiliario también están sometidos a tipos más elevados en España que en otros países, lo que sitúa al país "en situación de desventaja comparativa" a la hora de atraer inversiones.

    Así, mientras los beneficios distribuidos por las filiales residentes en España a sus empresas holding residentes en otros estados de la UE están libres de tributación, los de las compañías norteamericanas se gravan con un tipo del 15% si la participación del holding es inferior al 25% y del 10% si iguala o supera ese porcentaje.

    En el caso de los 'royalties', el organismo estadounidense señala que, además de aplicar unos tipos "muy elevados, España realiza una definición "más extensiva" del concepto, en el que incluye conceptos como los alquileres de equipos informáticos e industriales, que "la mayoría de los países" ha excluido de su definición.

    Malet indicó que ya se han mantenido conversaciones sobre este asunto con el vicepresidente segundo del gobierno y ministro de Economía en funciones, Pedro Solbes, y con el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, y adelantó que "seguramente" se celebrará una reunión la próxima semana en Washington entre ambas administraciones para hablar, entre otros, de este tema.