22 de octubre de 2019
9 de diciembre de 2009

Economía/Macro.- El ministro griego de Finanzas rechaza la posibilidad de que Grecia se convierta en la próxima Islandia

ATENAS, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -

El ministro griego de Finanzas, George Papaconstantinou, salió hoy al paso de la incertidumbre desatada en torno a la capacidad del país para hacer frente al creciente déficit de sus cuentas públicas, que ha provocado la rebaja en la nota de la calidad de la deuda helena, y afirmó que Grecia no se convertirá en "la proxima Islandia o Dubai".

En una comparecencia en Atenas ante la Asociación de Prensa Extranjera, Papaconstantinou dijo que el nuevo Ejecutivo griego, que asumió el poder tras las elecciones del pasado mes de octubre, conoce los problemas del país y "hará lo necesario" para solucionar las dificultades y recuperar la credibilidad perdida, así como la confianza de los mercados.

"Quiero certificar que el Gobierno hará lo necesario para recuperar la credibilidad perdida mediante un plan a medio plazo con medidas precisas como la reducción del déficit y el control de la deuda pública", dijo el ministro, quien descartó que Grecia sea "la próxima Islandia o Dubai".

En concreto, Papaconstantinou apuntó que este plan se presentará en enero ante la Comisión Europea, después de su discusión en el Parlamento griego, y mostrará de una manera "clara" la hoja de ruta para devolver la normalidad económica y el control de la deuda pública.

Los temores respecto a la estabilidad económica de Grecia se han disparado en los últimos días, especialmente tras la rebaja de calificación de la deuda helena anunciada ayer por Fitch, que situó el 'rating' a largo plazo de Grecia en 'BBB+' desde 'A-', lo que supone su nivel más bajo en una década, y dejó abierta la puerta a nuevos recortes en el futuro.

Asimismo, el pasado lunes, la agencia Standard & Poor's colocó la nota de la deuda pública de Grecia en "vigilancia con implicaciones negativas" lo que podría desembocar en una rebaja de calificación en un plazo máximo de dos meses.

El responsable griego de Finanzas restó importancia al impacto de estas decisiones a la hora de que los bancos del país puedan obtener financiación a través del Banco Central Europeo (BCE) y afirmó que las entidades cuentan con varias alternativas para financiarse.

"2010 será un año difícil para Grecia, pero no tiene por qué ser imposible", declaró. "Las condiciones deberían mejorar cuando la comunidad internacional compruebe que el Gobierno adopta medidas serias", añadió.