13 de agosto de 2020
20 de octubre de 2008

Economía/PGE.- Rosa Díez pide a Zapatero que "se vaya a su casa" por renunciar a oponerse a los Presupuestos autonómicos

MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

La diputada de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) en el Congreso de los Diputados, Rosa Díez, preguntó hoy al presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero "por qué no deja de cobrar el sueldo y se va a su casa" si su partido "renuncia a hacer oposición" y no va a presentar enmiendas a la totalidad a ninguno de los Presupuestos de las comunidades autónomas en las que no gobiernan. "La democracia, según el PSOE, es que no haya oposición", insistió.

Díez, cuya formación está integrada en el Grupo Mixto de la Cámara Baja, critica duramente en un artículo de su página personal, recogido por Europa Press, el anuncio que hizo el sábado el jefe del Ejecutivo. "Supera toda especulación sobre lo lejos que puede llegar este hombre a la hora de utilizar el marketing para sustituir la acción política", asevera Díez, quien señala que esta "irresponsabilidad" de Zapatero le "desautoriza para siempre".

En este sentido, asegura que esta propuesta contradice las bases del sistema democrático. "Es de primero de EGB de democracia", insiste Díez, quien recuerda a los socialistas que, al igual que desde el Gobierno "tienen la obligación de proponer una determinada política y de procurar sacarla adelante", cuando están en la oposición deben "impulsar y controlar" la acción del Ejecutivo.

Para la líder de UPyD, que el viernes registró su enmienda a la totalidad a los Presupuestos Generales del Estado para 2009, el que un partido político con representación en cualquiera de los Parlamentos de España no se oponga a una propuesta política "negativa para los intereses del país" es tanto como "renunciar a hacer el trabajo por el que les pagan los ciudadanos a través de sus impuestos".

"Lo que hace es traicionar, directamente, la confianza que en él depositaron", remacha Díez, quien acusa al PSOE de ser capaces de pactar las "políticas de Estado con los partidos que no creen en el Estado español" --en alusión al PNV y al BNG--, convirtiendo los Presupuestos Generales del Estado en un "trámite para compensar a sus fieles" y en un "vergonzoso proceso de regateo público" con el resto de formaciones sobre los precios de los apoyos.