21 de septiembre de 2019
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  • 10 de abril de 2008

    RSC.- Activistas de Greenpeace piden a Gallardón que acabe con el uso de "madera ilegal" en los bancos de Madrid

    MADRID, 10 Abr. (EUROPA PRESS) -

    Una decena de activistas de Greenpeace pidió hoy en el Ayuntamiento de Madrid al alcalde de la ciudad, Alberto Ruiz-Gallardón, que actúe contra la utilización de "madera ilegal" en los bancos de la ciudad, pues "prometió realizar una política responsable" en este campo, informó una portavoz de la organización.

    Los activistas, que se personaron en el Consistorio a las las 10.00 horas, portaban sendas pancartas que decían 'Banco ilegal, crimen forestal', al tiempo que pedían "madera certificada" para el mobiliario urbano de la ciudad. Además, entregaron a la Administración municipal varios bancos procedentes de las calles y parques de la ciudad madrileña.

    Los ecologistas protestaron en la sede del Consistorio, pues hoy se celebra allí el Consejo de Gobierno municipal, y dieron a la entrada una carta con sus quejas al delegado del Área de Gobierno de Seguridad y Movilidad, Pedro Calvo, a fin de que se la entregue a la responsable de Medio Ambiente, Ana Botella.

    "Tenemos que advertir a los ciudadanos, sobre todo, porque es dinero de todos y tenemos que exigir que se utilice bien", señaló la portavoz, quien señaló también que el Ayuntamiento "no está poniendo medidas suficientes para garantizar una política real de compra verde".

    Asimismo, otro grupo de activistas protestaron también en el Paseo de Recoletos, cerca del Consistorio, realizando pintadas en los asientos del recorrido con consignas de 'No te sientes en madera ilegal'.

    Además, Greenpeace ha investigado a las principales empresas suministradoras de mobiliario urbano al Ayuntamiento de Madrid y ha encontrado madera de "compañías especializadas en tala ilegal", así como madera procedente de regiones donde la actividad forestal "está fuertemente vinculada a la tala ilegal, la violencia, la ocupación de territorios indígenas e, incluso, a conflictos bélicos", indicaron.

    "En la candidatura olímpica Madrid 2012, Gallardón prometió que sólo se utilizaría madera certificada en las obras de Madrid. Antes, ya había prometido lo mismo en un acuerdo de la Junta de Gobierno y, posteriormente, en un manual de buenas prácticas. La última promesa ha venido en forma de Decreto", explicó la organización.

    Sin embargo, el responsable de la campaña de Bosques de Greenpeace, Miguel Ángel Soto, aseguró que mientras el alcalde sigue prometiendo, "los impuestos de los madrileños podrían estar financiando la tala ilegal y la deforestación".

    TALA ILEGAL

    Greenpeace realizó también un informe, denominado 'Sentados sobre la destrucción. Tala ilegal y contratación pública', donde expone que, aunque desde 2003 el Gobierno municipal ha manifestado en cuatro ocasiones sus intenciones de adoptar una política de contratación que evite que en sus obras y suministros el uso de madera procedente de talas ilegales o la destrucción forestal, la realidad "es que las dos principales empresas suministradoras de mobiliario urbano no pueden garantizar que la madera proceda de una gestión forestal responsable".

    Greenpeace ha visitado en numerosas ocasiones a las empresas, Conalsa (Leganés) y Moycosa (Colmenar Viejo), y observó y fotografió "madera procedente de empresas vinculadas a la tala ilegal a gran escala en Camerún", aseguraron. También de Costa de Marfil, país dividido por un conflicto armado donde hay problemas de tala ilegal.

    Por otro lado, señalaron que durante las próximas semanas, la Comisión Europea debe tomar una decisión importante en materia de lucha contra la deforestación y la tala ilegal, dentro del Plan de Acción FLEGT, en el que la Comisión "deberá presentar una propuesta legislativa que prohíba la presencia en el mercado europeo de madera y productos derivados procedente de las talas ilegales", agregaron.

    "Es urgente que la Unión Europea legisle para que todos los productos de origen forestal presentes en el mercado europeo provengan de fuentes legales y de un buena gestión forestal. Mientras esto no ocurra, el Gobierno municipal madrileño debe realizar todos los esfuerzos posibles para garantizar que sólo utiliza madera y productos de madera procedentes de fuentes certificadas", añadió Soto.

    "La deforestación y la degradación forestal provoca una quinta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, una cantidad mayor que las producidas por el sector mundial de transporte, aunque los bosques tropicales cubren sólo el 7 por ciento de la superficie terrestre, almacenan enormes cantidades de carbono, y este hecho les convierte en un colchón contra el cambio climático", concluyeron.