18 de abril de 2019
  • Miércoles, 17 de Abril
  • 2 de diciembre de 2016

    El 10,8% de los consumidores adquiere productos de alimentación por Internet

    MADRID, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

    El 10,8% de los consumidores compra productos de alimentación a través de Internet, como consecuencia de la crisis económica, que ha dado como fruto un cliente más informado y conectado.

    Así se desprende las conclusiones de la segunda edición de los 'II Premio Asedas' que galardona el mejor artículo de la revista Distribución y Consumo, que edita Mercasa. En esta ocasión, las premiadas han sido las investigadoras de la Universidad del País Vasco (UPV-EHU), Gloria Aparicio y Jacoba Velasco, por su artículo titulado 'Colaboración fabricante-distribuidor en la era del shopper marketing.

    "Ser omnicanal también significa colaborar más con los proveedores para tener una oferta totalmente cohesionada", ha apuntado Aparicio, quien también ha resaltado que la digitalización viene a introducir profundos cambios en el conjunto de la cadena alimentaria.

    En este sentido, el director general de Asedas, Ignacio García Magarzo, ha destacado que la eficacia de la cadena alimentaria en España cuenta con una "sólida" base para afrontar el cambio digital.

    Pese a ello, Magarzo ha sostenido que se debe seguir fomentando la importancia del sector productor primario, así como la industria agroalimentaria y la eficiencia de los diferentes canales de distribución.

    Hacer una mayor valoración de los productos, combinar soportes digitales y físicos para obtener información y realizar sus compras, así como incluir las marcas de distribuidor en la cesta de la compra, son los nuevos hábitos que definen la consumidor post crisis, según ha señalado el profesor de la Facultad de Comercio y Turismo de la Universidad Complutense de Madrid, Víctor Martín.

    Además de ello, la organización asegura que entre los factores que más influyen en la elección del supermercado se encuentra la calidad de los productos (66,3% en 2016 frente a 51,9% en 2012), la cercanía (56,7 % en 2016 frente a 50,9% en 2016) y el precio (48,4% en 2016 frente al 62,7 en 2012). Todos ellos, confluyen en el supermercado de proximidad.