2 de julio de 2020
24 de julio de 2019

El BCE debatirá este jueves si aplicar ya los nuevos estímulos o esperar a septiembre

MADRID, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

Después de retrasar dos veces en lo que va de año el pronóstico de la primera subida de tipos, el empeoramiento de las perspectivas macroeconómicas hará que el Banco Central Europeo (BCE) centre su debate de este jueves entre aprobar ya nuevos estímulos o esperar a septiembre, según el consenso de los analistas consultados por Europa Press.

En su reunión de marzo, el instituto emisor retrasó hasta finales de 2019 la posible primera subida de los tipos de interés, mientras que en junio actualizó su hoja de ruta de nuevo, por lo que ahora estima que los tipos se mantendrán en su nivel actual al menos hasta el primer semestre de 2020.

Desde entonces, el presidente del BCE, Mario Draghi, ha dado señales al mercado de que está dispuesto a aprobar una nueva ronda de estímulos antes de pasarle el testigo a quien probablemente será su sucesora, Christine Lagarde.

En un discurso pronunciado en Sintra (Portugal) durante un evento celebrado por el BCE, el banquero italiano adelantó que, en caso de que no mejoraran las perspectivas serían "necesarios" estímulos adicionales, incluyendo una rebaja de tipos de interés o la reactivación de las compras netas de activos.

"El discurso de Draghi en Sintra ha dejado claro que la pregunta sobre la previsión a corto plazo para el BCE no es qué sorpresas negativas son necesarias para que el BCE recorte tipos sino qué sorpresas positivas podrían evitar que el BCE recorte tipos", ha explicado el economista jefe de ING Alemania, Carsten Brzeski.

En este mismo sentido se expresa el director global de renta fija de Allianz Global Investor, Franck Dixmier, quien ha asegurado que las palabras pronunciadas por Draghi en Portugal fueron "un punto de inflexión importante en la política monetaria de la zona euro".

Aunque el mercado descuenta que la autoridad moneteria realizará algún movimiento para impulsar la economía, no hay un consenso claro si se producirá en la reunión de este jueves o en septiembre. "La pregunta principal es si el BCE puede permitirse esperar seis semanas antes de lanzar nuevos estímulos o si debería sorprender a los mercados", ha añadido Brzeski.

Entre las medidas que baraja el mercado se encuentran una bajada de la tasa de facilidad de depósito de 10 puntos básicos, hasta situarla en el -0,50% y reanudar las compras netas de activos. Un informe publicado en los últimos días por la firma de calificación crediticia S&P Global avanzaba que estas serías las herramientas elegidas por Draghi.

El analista de XTB Joaquín Robles opina que la nueva ronda de estímulos tendrían más eficacia pasado el verano. "Una política monetaria más laxa podría tener un impacto limitado en estos momentos, ya que la inversión y el consumo en Europa son menos sensibles al estímulo monetario por la actual debilidad del sistema financiero", ha asegurado.

De su lado, la analista de Monex Europe Olivia Álvarez coincide en que esperar a septiembre "es una estrategia más que probable" porque para entonces el BCE tendrá nuevas proyecciones macroeconómicas y habrá una mayor claridad sobre qué estrategia seguirá la Reserva Federal de Estados Unidos en la segunda mitad de año.

"El comunicado del jueves deberá preparar el terreno para el inicio de un nuevo ciclo expansivo de la política monetaria, probablemente lanzando el mensaje más acomodaticio del año", ha añadido Álvarez.

De hecho, el consenso de los analistas coincide en que el BCE cambiará su comunicado para especificar que los tipos de interés se mantendrán en su nivel actual o más bajos al menos durante tanto tiempo como sea necesario.

El otro gran tema del que estará pendiente el mercado es el objetivo de inflación de la autoridad monetaria. En los últimos días, sendas informaciones publicadas en 'Bloomberg' y 'Spiegel' aseguraban que el BCE está estudiando relajar su objetivo de inflación para hacerlo simétrico. Es decir, permitir que la inflación supere o se mantenga por debajo del 2% durante periodos cortos de tiempo si la media a largo plazo sigue siendo ese 2%.

"El riesgo que se mantiene es que Mario Draghi intente sorprender a los mercados. No sería la primera vez", ha apostillado Brzeski.

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