29 de noviembre de 2020
6 de junio de 2006

Economía/Agricultura.- Bruselas estudia recortar 4.000 hectáreas de vino y eliminar la ayuda a la destilación

Un borrador de la reforma de la OCM reduce al 1% el nivel máximo de enriquecimiento en España

BRUSELAS, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

Arrancar unas 4.000 hectáreas de viñedo en cinco años en la UE, abolir la ayuda para la destilación por producto, incentivar el abandono del cultivo de la vid o crear una nueva tipología de vino "nuevo mundo", distinta al vino de mesa y de calidad, son algunos de los aspectos que se recogen en el borrador de la comunicación que presentará la Comisión Europea el 21 de junio con su propuesta para reformar el sector del vino en la UE.

Según un documento que todavía está sometido al análisis de los distintos departamentos del Ejecutivo comunitario, Bruselas estudia una reforma de la organización común del mercado (OCM) vitivinícola europea que busca "eliminar" los problemas de superávit que hay en la actualidad, así como "otros problemas" en el sector, entre los que se encuentra la "pérdida de competitividad" frente a los vinos de países terceros.

El objetivo es "arrancar 4.000 hectáreas en la UE durante un periodo de cinco años con una ayuda máxima total de aproximadamente 2.400 millones de euros", indica el borrador.

Para ello, el documento provisional contiene dos "variantes" de lo que debería ser la reforma, una a más corto plazo y la otra planteada en dos fases, "análoga a la adoptada por la reforma del azúcar", compara el texto.

La primera posibilidad indica que el sistema de restricciones de derechos para plantar podría bien expirar el 1 de agosto de 2010 o bien "inmediatamente", así como el actual esquema de arranque, que "debería ser abolido". Contempla también que cada hectárea de viñedo arrancada a gastos del productor podría formar parte del área eligible para el esquema de pago único.

La segunda opción, en dos pasos, extendería las restricciones de derechos para plantar hasta 2013 y los productores menos competitivos tendrían un "fuerte incentivo" para vender estos derechos.

La eliminación de viñedos también se primaría "a un nivel atractivo" y para animar a cortar en el primer año de la reforma, la Comisión propone un sistema de primas decreciente a medida que pasen los años. De la misma manera que en la primera opción, las áreas que hayan sido desarraigadas se calificarán como zonas eligibles en el esquema de pago único.

A pesar de que se barajan las dos opciones, el documento indica que ambas tienen elementos en común, particularmente la abolición desde el "día uno" de las herramientas de gestión de mercados: apoyo a la destilación por producto, la destilación para el alcohol de consumo y mixta para la destilación de uva, el apoyo al almacenamiento privado y la ayuda relacionada con el enriquecimiento y la elaboración de zumo de uva.

SOBRE NACIONAL

La medidas para la crisis de destilación serán abolidas o reemplazadas por un mecanismo alternativo de seguridad para el que se utilizará el sobre nacional, continúa el borrador.

Este sobre nacional estará disponible para cada Estado miembro productor de vino y tendrá más recursos bajo la primera opción de la reforma, puesto que el arranque será inmediato y no generará gastos.

Por lo que respecta a las alternativas para los productores que abandonen el cultivo --recogidas en el capítulo de desarrollo rural--, el texto preliminar indica que quienes decidan parar su actividad comercial definitivamente mediante la transferencia de la explotación a otros productores se beneficiarán de una cantidad máxima de 18.000 euros al año, que no excederá de los 180.000 euros durante 15 años.

Las medidas medioambientales para cubrir los costes adicionales de mantener el paisaje ascenderán a un máximo de 900 euros por hectárea entre un periodo de entre cinco y siete años.

Por otra parte, la Comisión propondrá también reducir el nivel máximo de enriquecimiento de vino al nivel del 2%, excepto en algunos países, entre ellos España, algunas zonas de Francia, Portugal o Italia, donde el límite estará en el 1%.

En cuanto a la "política de calidad", la propuesta pretender hacerla más clara, simple y transparente, en primer lugar, mediante una revisión sustancial del marco actual con la creación de dos clases de vino: con denominación de origen y sin él. Los primeros estarán divididos en vinos con indicación geográfica protegida (IGP) y vinos con designación de origen protegida (DOP).

Asimismo, considera que se debería permitir a los productores europeos crear un tipo de vino bajo la denominación de "nuevo mundo" para ponerlos en pie de igualdad con los competidores externos a la UE.