25 de mayo de 2020
22 de julio de 2008

Economía/Empresas.- Unos 250 empleados de ACC Spain se manifiestan en contra del cierre de la planta de Cervera (Lleida)

BARCELONA, 22 Jul. (EUROPA PRESS) -

Unos 250 trabajadores de ACC Spain se manifestaron hoy por el centro de Barcelona para exigir a la Generalitat "participación activa" tras el anuncio de la empresa de cerrar la fábrica de Cervera (Lleida), una medida que los trabajadores rechazan.

A la movilización en la capital catalana también se sumó la plantilla de la factoría que la empresa tiene en Sant Quirze del Vallès (Barcelona), donde la dirección ha presentado un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a unos 60 trabajadores.

En declaraciones a Europa Press, el vicesecretario general de Metal, Construcción y Afines (MCA) de UGT de Catalunya, Manuel Salgado, pidió a la Administración que se implique para "velar por la situación industrial de la zona de Ponent" de la comunidad y auguró que la situación en la que queda el centro productivo de Barcelona "tampoco es muy halagüeña".

Los sindicatos temen que el cese de la actividad en Cervera sea el preludio de un "cierre progresivo" de la planta de Sant Quirze, donde Salgado recordó que los trabajadores han hecho "esfuerzos tremendos" como la congelación salarial para conservar su puesto de trabajo y asegurar la viabilidad.

En el caso de Lleida, el responsable del sindicato señaló que la situación es "más complicada aún" puesto que ACC Spain inició allí su actividad en las instalaciones de la antigua fábrica Lear hace cuatro años "con promesas de que habría proyectos" y ahora los trabajadores despedidos "no tienen antigüedad que permita llegar a acuerdos satisfactorios".

Salgado manifestó que será "difícil" pactar con la dirección de la multinacional unas condiciones que, en último caso, sean "medianamente viables". Por ello, no descartó nuevas movilizaciones de la plantilla si las negociaciones no avanzan y mejoran las ofertas de la empresa.

CC.OO. de Catalunya ya manifestó que no hay motivos para cerrar una factoría que "es nueva y funciona de forma estable", y exigió una alternativa de continuidad industrial y permanencia de los casi 200 puestos de trabajo en Cervera.

La dirección de la compañía de compresores para la refrigeración anunció hace unas semanas que la caída de la demanda ante la coyuntura económica de recesión obligaba a cesar la actividad y reducir la plantilla en Sant Quirze.