28 de febrero de 2021
11 de septiembre de 2008

Economía/Empresas.- Crece la tensión entre los trabajadores en último día de negociaciones para salvar Alitalia

ROMA, 11 Sep. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, G. Moreno) -

Un grupo cada vez más numeroso de trabajadores se concentra desde esta mañana ante la sede del Ministerio de Trabajo, donde los nueve sindicato, el Gobierno y los dirigentes de la Compañía Aérea Italiana (Cai) --la nueva Alitalia-- están negociando a contrarreloj el cierre de un acuerdo.

Algunos empleados de la compañía distribuyeron panfletos en los que anunciaban la muerte de la compañía. A su llegada, los líderes sindicales fueron recibidos con advertencias y silbidos con los que los trabajadores les exigían que no firmaran, mientras otros gritaban "Berlusconi vete a casa, Gobierno dimite".

Los abucheos fueron especialmente intensos a la llegada del secretario general de la Confederación Italiana de Sindicatos de Trabajadores (Cisl), Raffaele Bonanni, que hace unos días aseguró que firmaría el acuerdo para evitar la quiebra de la empresa.

Posteriormente, el sindicato publicó una nota en la que señalaba que la reacción de los empleados "es fruto del clima envenenado, de nerviosismo y confusión" que invade la compañía desde hace meses.

Por su parte, el personal de tierra de Alitalia Airport y Esa convocó para hoy una asamblea que podría generar molestias a los pasajeros en el aeropuerto de Fiumicino entre las 13.00 y las 15.00 horas, según comunicó el Ente Nacional de Aviación Civil (Enac) italiano.

ACUERDO ANTES DE MAÑANA.

A la salida de la reunión matutina, el comisario extraordinario de Alitalia, Augusto Fantozzi, insistió en que "es necesario llegar a un acuerdo antes de mañana", después de horas de negociación con las fuerzas sindicales, en una reunión general, primero, y en encuentros separados, más tarde.

El ministro de Trabajo, Maurizio Sacconi, volvió a manifestar su confianza en que al final, habrá acuerdo, al tiempo que excluyó la posibilidad de alargar la negociación, que debería cerrarse hoy.

Por su parte, el futuro administrador delegado del consorcio empresarial italiano que comprará la parte sana de Alitalia admitió que "hay problemas y la cosa es seria", aunque se mostró "sereno" para afrontarlos.

También manifestaron su confianza en el plan del Gobierno el presidente de Air One, Carlo Toto, cuya compañía quedará absorbida dentro de la nueva Alitalia.

"Hace dos años que trabajo en el proyecto para reflotar Alitalia y estoy convencido de que esto será posible, pero sólo a través de la integración con Air One, una empresa sana y eficiente que permitirá la consolidación en el mercado nacional, la renovación de la flota y que introducirá una nueva cultura de gestión", aseguró en un comunicado distribuido ayer.