4 de abril de 2020
12 de agosto de 2008

Economía/Empresas.- Galp no participará en movimientos corporativos en España mientras mantenga sus pactos parasociales

LISBOA, 12 Ago. (De la corresponsal de EUROPA PRESS, Patricia Ferro) -

Los pactos parasociales que tienen los principales accionistas de Galp son un obstáculo para que ésta participe en los movimientos de consolidación del mercado energético que se están produciendo en España, como la compra de Unión Fenosa por parte de Gas Natural, según el presidente de la petrolera lusa, Francisco Murteira Nabo, en entrevista a "Diario Económico".

"Mientras exista el actual acuerdo parasocial, no es de esperar que haya cambios en Galp para participar en los movimientos en España", afirmó Murteira Nabo, quien insistió en que "a pesar de que ninguna energética ibérica va a ser inmune a las consecuencias de las alteraciones en el mercado español, es difícil para Galp integrar estos movimientos de forma activa mientras exista este acuerdo parasocial", recalcó el presidente de Galp.

El pasado viernes Galp tuvo que aclarar a la Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios (CMVM) lusa que no había ningún contacto con Repsol YPF para una fusión o intercambio de acciones, tal como informaba el propio "Diario Económico".

Ahora Murteira Nabo confirmó esa información y aseguró desconocer esos contactos, asi como "contactos entre accionistas para cambiar el acuerdo parasocial".

El referido acuerdo fue firmado cuando el empresario Américo Amorin, máximo accionista particular del Banco Popular, adquirió una posición de referencia en Galp, con el 33,34% del capital. Éste prevé que ninguno de los accionistas pueda vender o comprar acciones de la empresa, entre sí o en el mercado, hasta finales de 2010. Además, da poderes reforzados a la Caixa Geral de Depósitos (CGD), el brazo del Estado en la petrolera, en la definición del consejo de administración.

Por este motivo, Murteira Nabo, reconoció que le cogieron por "sorpresa" las declaraciones del presidente de la italiana Eni, que tiene el 33,34% del capital de Galp, al afirmar que o tenían una posición de control o abandonaban la empresa lusa. "El acuerdo parasocial no permite comprar o vender posiciones entre accionistas", por lo que las declaraciones "han sido una sorpresa". Además, apuntó, "ha habido cooperación estratégica entre los accionistas de Galp".

"La estabilidad accionarial que ha caracterizado a la empresa debe mantenerse", concluyó el presidente de la petrolera lusa.