13 de noviembre de 2019
29 de julio de 2009

Economía/Empresas.- Lafarge vende sus negocios de cemento, áridos y hormigón de Chile a Brescia por 395,2 millones

MADRID, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -

Lafarge anunció hoy la venta de sus negocios de cemento, áridos y hormigón de Chile al grupo peruano Brescia por un importe de 555 millones de dólares (395,2 millones de euros), cantidad equivalente a 7,4 veces el Ebitda de 2008, según informó la compañía en un comunicado.

La multinacional francesa posee el 84% de estos activos, y la operación forma parte del programa de desinversión de 1.000 millones de euros previsto para este año y anunciado el pasado mes de febrero.

La compañía está presente en el mercado chileno con actividades de cemento, áridos y hormigón desde 2001 a través de las empresas Lafarge Chile e Inmobiliaria San Patricio, ambas cotizan en la bolsa de Santiago de Chile.

La operación incluye la venta de la fábrica de cemento La Calera, ubicada a unos 100 kilómetros de la capital de Chile con una capacidad de producción de 1,5 millones de toneladas; además de una estación de molienda en Puerto Montt, al Sur de Chile, con una capacidad de producción de 300.000 toneladas y una segunda molienda en Ventanas, actualmente en construcción.

Además, el acuerdo ha incluido 54 plantas de hormigón, cinco canteras de áridos, una terminal de importación y una unidad de producción de mortero. La venta de la participación de Lafarge en ambos activos se hará efectiva el próximo 31 de agosto como fecha límite, una vez que Brescia presente una oferta pública de compra a los socios minoritarios.

La participación minoritaria que Lafarge posee en la actividad de yeso en Chile no está incluida en la operación. La compañía francesa ha vendido ya varios activos pertenecientes a sus tres divisiones, que incluyen los activos de asfalto en Canadá y Estados Unidos, las actividades de áridos y hormigón en Europa y América del Norte y la última fábrica que poseía en Turquía.

La suma de estas ventas hacen que Lafarge haya cumplido ya las tres cuartas partes del objetivo de desinversión para el año 2009, anunciado en febrero de este mismo año, por lo que ha ingresado 750 millones de euros del total de 1.000 millones de euros previstos.