1 de diciembre de 2020
13 de junio de 2007

Economía/Fiscal.- Almunia pide a los Gobiernos que no bajen los impuestos aprovechando el buen momento económico

BRUSELAS, 13 Jun. (EUROPA PRESS) -

El comisario de Asuntos Exteriores, Joaquín Almunia, pidió hoy a los Gobiernos que no bajen los impuestos en el actual buen momento económico ya que esta medida tendría un carácter procíclico y pondría en riesgo la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo. Almunia insistió en que la bonanza económica debe utilizarse para reducir el déficit y la deuda.

"Algunos países han decidido, o están discutiendo, o considerando bajadas de impuestos. Basándonos en experiencias anteriores, estas medidas plantean un riesgo claro de ser procíclicas y pueden empeorar la posición de las finanzas públicas en algunos Estados miembros", alertó Almunia.

Recalcó que muchos países de la UE no están cumpliendo el compromiso asumido de dedicar los ingresos fiscales extra provocados por la bonanza económica para reducir el déficit y la deuda ni el de recortar el déficit estructural al menos 0,5 puntos porcentuales al año. Ello significa, según el comisario de Asuntos Económicos, que la parte preventiva del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) no está funcionando correctamente y se corre el riesgo de incurrir en nuevos déficits excesivos en un momento de recesión.

En el marco de las políticas actuales y a pesar de los tres años consecutivos de crecimiento económico por encima de la tendencia, sólo 10 de los 27 Estados miembros de la UE alcanzarán en 2008 su objetivo presupuestario a medio plazo: España, Luxemburgo, Países Bajos, Irlanda, Finlandia, Letonia, Lituania, Estonia, Bulgaria y Dinamarca.

Por todo ello, Almunia presentó cuatro medidas para reforzar la parte preventiva del PEC. En primer lugar, abogó por ampliar el alcance de la vigilancia fiscal de la UE y prestar más atención a los desequilibrios internos y externos que puedan representar un peligro para la estabilidad fiscal y económica. En segundo lugar, propuso aumentar la participación de los parlamentos nacionales, las regiones, los ayuntamientos y los agentes sociales en la discusión de los programas de estabilidad y convergencia de cada Estado miembro.

Finalmente, defendió aumentar la fiabilidad y credibilidad de los objetivos presupuestarios a medio plazo para evitar desviaciones, y tener más en cuenta los desafíos del envejecimiento de la población.