30 de marzo de 2020
11 de diciembre de 2008

Economía/Industria.- Los 27 ultiman un acuerdo para que la industria no pague por los permisos de CO2

España aceptará un pequeño aumento del fondo de solidaridad para los países de la ampliación

BRUSELAS, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete se acercan tras la primera sesión de trabajo de la cumbre de Bruselas a un acuerdo sobre el paquete de medidas de lucha contra el cambio climático. El compromiso, tal y como se perfila, permitirá que la mayor parte de las industrias, con la excepción del sector eléctrico, no paguen por los permisos de emisiones de CO2 al menos hasta que se logre un acuerdo internacional en el que estén presentes Estados Unidos y China.

El objetivo de este paquete es poner en práctica los objetivos que se ha fijado la Unión Europea para luchar contra el cambio climático, el denominado triple 20 para 2020 (20% de reducción de emisiones, 20% de cuota de renovables y 20% de ahorro energético). También se trata de repartir el esfuerzo entre los Estados miembros.

El posible compromiso que se está perfilando se aleja de la propuesta inicial presentada por la Comisión Europea, que pedía que a partir de 2013 los derechos de emisiones dejaran de darse gratis a la industria y se pasara a un sistema de subastas para dar a las empresas más incentivos para recortar las emisiones. Sin embargo, los líderes europeos han reculado para tratar de evitar las deslocalizaciones de empresas europeas a países terceros con normas menos estrictas sobre cambio climático, las denominadas 'fugas de carbono".

La presidencia francesa ha ideado una compleja fórmula para determinar qué sectores industriales corren más riesgo de sufrir 'fugas de carbono' y deben recibir por tanto gratuitamente los permisos de emisiones. El sistema de cálculo tiene en cuenta tanto el aumento de costes que supondría la compra de los derechos como el grado de exposición al comercio exterior. El resultado de esta fórmula es que "la mayor parte" de los sectores manufactureros europeos seguirán recibiendo gratis los permisos, según explicó la secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera.

Sólo el sector eléctrico tendrá que pagar por el 100% de los derechos a partir de 2013, algo que no gusta a los países de la ampliación, cuyas eléctricas contaminan mucho más porque son más dependientes del carbón. Por ello, la presidencia francesa ha ofrecido a los nuevos socios un periodo transitorio, de manera que su sector eléctrico sólo deba pagar en 2013 el 30% de los derechos y que el porcentaje de subastas aumente progresivamente hasta llegar al 100% en 2020.

Una vez escuchadas las intervenciones de los líderes europeos en la primera sesión de trabajo sobre el cambio climático de la cumbre de Bruselas, la presidencia francesa presentará una nueva propuesta de compromiso después de la cena. El texto será analizado durante la noche por los expertos y será discutida por los jefes de Estado y de Gobierno ya el viernes, según informaron fuentes diplomáticas.

MECANISMOS DE SOLIDARIDAD

La otra gran cuestión que todavía no se ha resuelto es qué compensaciones ofrecer a los países de la ampliación por el mayor esfuerzo que les supondrá reducir emisiones. La Comisión había propuesto que cada país se quedara con el 90% del dinero recaudado en las subastas y que el 10% restante se repartiera atendiendo al PIB per cápita para reforzar la solidaridad con los países más necesitados. Este mecanismo permitía que España recibiera el 102% del dinero.

Alemania y Reino Unido se oponen a este fondo de solidaridad, mientras que los países de la ampliación exigen que se aumente. Pero además, la reducción del número de subastas provocará que haya menos dinero disponible, algo que también preocupa a los nuevos socios. La presidencia francesa ha propuesto modificar este sistema de reparto para que cada Estado miembro se quede con el 88% del dinero y que el 2% extra se destine exclusivamente a los países de la ampliación.

La secretaria de Estado de Cambio Climático dijo que con esta propuesta España quedaría "ligeramente por debajo" de recibir el 100% de los ingresos por las subastas de permisos de emisión y dio a entender que el Gobierno estaría dispuesto a aceptarla en aras de la solidaridad. No obstante, alertó de que no aceptará ir mucho más allá. En concreto, dijo que no sería "admisible" una "distorsión notable" del impacto macroeconómico de la propuesta que reduzca las cargas para los países de la ampliación a costa de España.

El último punto de desacuerdo que todavía no se ha cerrado es el uso de los mecanismos de desarrollo limpio, es decir, la posibilidad de que las empresas adquieran permisos de emisión mediante inversiones en países en vías de desarrollo para reducir allí las emisiones. La Comisión ha impuesto límites muy estrictos a este sistema de flexibilidad a partir de 2013. El tope de créditos autorizados se fijaba en el 3% de las emisiones verificadas en 2005.

La delegación española pedía que se aumentara este porcentaje y la presidencia francesa ha atendido su solicitud y permitirá que algunos Estados miembros, entre ellos España, utilicen créditos adicionales a la altura del 1% de sus emisiones verificadas en 2005.

BERLUSCONI, EL "MALO"

La otra gran incógnita de la cumbre que podría frustrar el acuerdo será la posición de adopte Italia. Su primer ministro, Silvio Berlusconi, dijo este jueves que está dispuesto a asumir el papel de "malo" en la cumbre y volvió a amenazar este jueves con vetar todo el paquete si no se atienden sus exigencias.

Berlusconi señaló que es "absurdo" hablar de recortes de emisiones en plena crisis económica. Pero tanto la presidencia francesa como la delegación española restaron importancia a las amenazas del primer ministro italiano. "No veo en estos momentos como escenario probable que ningún Estado miembro esté dispuesto a vetar o a ser responsabilizado de un fracaso", dijo la secretaria de Estado de Cambio Climático, que atribuyó las palabras de Berlusconi a "posicionamientos tácticos".