27 de junio de 2019
  • Miércoles, 26 de Junio
  • 13 de abril de 2016

    Martinsa avanza en su liquidación con la venta de un nuevo lote de vivienda y suelo por 106 millones

    MADRID, 13 Abr. (EUROPA PRESS) -

    Martinsa Fadesa ha dado un nuevo paso en su proceso de liquidación al poner en venta un lote de viviendas y suelos que salen al mercado con un precio mínimo conjunto de unos 106 millones de euros.

    El grueso de esta nueva venta de activos, la sexta que se lanza, lo componen un conjunto de parcelas de Arganda del Rey (Madrid) para construir bloques de viviendas libres y protegidas que se ofrecen por un total de 90 millones de euros.

    Entre el resto de los activos figuran distintos tipos de viviendas ubicadas en las localidades madrileñas de Móstoles y Arganda del Rey, y en Mijas (Málaga), que suman unos 11 millones de euros, además de una parcela para construir un hotel, también en Arganda del Rey por 4,56 millones, según consta en la página de Internet habilitada para el proceso de liquidación de Martinsa.

    Con esta nueva venta de activos, los administradores concursales de Martinsa Fadesa dan un paso más en el plan de liquidación de la inmobiliaria que emprendieron después de que en septiembre de 2015 recibiera el 'visto bueno' del juez.

    Este plan establece que para liquidar los activos de la firma, en un primer término se pondrán a la venta por un precio equivalente al 70% del valor al que están registrados en el plan.

    En caso de que en esta primera fase de venta directa no encuentren comprador, o no reciban ofertas satisfactorias, el plan de liquidación dice que los activos se vuelvan a poner en venta, pero esta vez a través de una subasta.

    La compañía que controlaba y dirigía Fernando Martín se vio abocada a la liquidación hace algo más de año, a finales de 2014, cuando no pudo refinanciar su deuda financiera de 3.200 millones de euros, ni pactar una renegociación del convenio de acreedores con el que 2011 logró superar el mayor concurso de acreedores de la historia.

    Los administradores que gestionaron la empresa durante aquel el concurso de acreedores han vuelto a tomar el control de la compañía para diseñar y ejecutar el correspondiente plan de liquidación.