27 de junio de 2019
  • Miércoles, 26 de Junio
  • 28 de noviembre de 2016

    Popular en su año decisivo

    • Popular en su año decisivo
    EUROPA PRESS

    MADRID, 28 Nov. (EDIZIONES) -

    Banco Popular está afrontando su año más difícil. A lo largo del ejercicio, la entidad que preside Ángel Ron ha realizado una ampliación de capital, ha suspendido el dividendo, ha nombrado nuevo consejero delegado, ha llevado a cabo un proceso de ajuste y ha visto cómo su acción ha caído hasta mínimos históricos.

    Sin embargo, analistas y agencias de calificación destacan la fortaleza del negocio principal del banco, basado en pymes y autónomos, y esperan que cumpla con los objetivos marcados en su ambicioso plan estratégico a 2018 y recupere la confianza de los inversores.

    Estos han sido sus principales cambios en 2016:

    AMPLIACIÓN DE CAPITAL POR 2.500 MILLONES

    El banco realizó el pasado mes de mayo una ampliación de capital por 2.505 millones de euros para fortalecer su balance y mejorar sus índices de rentabilidad y niveles de solvencia. La ampliación se cerró con una sobredemanda del 35,75% y a ella acudió el consejo de la entidad.

    NUEVO PLAN ESTRATÉGICO

    Junto a la ampliación de capital, la entidad dio a conocer su nuevo plan estratégico a 2018 con el que busca reducir en 15.000 millones de euros los activos improductivos apoyándose en la recuperación del sector inmobiliario.

    Popular pretende llegar a 2018 con un ratio de eficiencia por debajo del 45%, con una caída del 45% en el saldo bruto de activos improductivos, con un ratio de cobertura de activos improductivos próximo al 50% y un coste del riesgo cerca de los 40 puntos básicos.

    También se ha marcado como meta llegar a un ratio CET1 'fully loaded' del 12%, frente al 10,8% actual, y alcanzar un ROTE (retorno sobre el capital tangible) superior al 9%, frente al 3% registrado en el primer semestre de 2016.

    PROYECTO SUNRISE

    Con la intención de cumplir el objetivo de reducción de activos inmobiliarios, el banco está desarrollando el 'Proyecto Sunrise', que contempla la creación de una sociedad que aglutinará activos por 6.000 millones de euros.

    La sociedad, que podría cotizar en Bolsa, estará presidida por Remigio Iglesias y tendrá como consejero delegado a Roberto Rey. El banco pretende tener constituida la estructura de la sociedad antes del primer trimestre de 2017.

    EVOLUCIÓN DE LA ACCIÓN

    Todos los cambios de estructura y anuncios del banco han tenido su reflejo en la acción de Popular, una de las que más ha sufrido este ejercicio y que ya pierde más de un 72% en lo que va de año.

    Al margen de las circunstancias propias del banco, los títulos se han visto afectados por la complicada situación del sector en Bolsa, presionados por la baja rentabilidad provocada por los tipos de interés en mínimos.

    La acción de Popular cerró la sesión del viernes a un precio de 0,836 euros.

    SUSPENSIÓN DEL DIVIDENDO

    Junto con el nuevo plan estratégico, la entidad anunció que suspendía el dividendo para 2016 y retrasaba su pago hasta el próximo ejercicio, con la esperanza de reanudarlo "tan pronto" como Popular anunciara resultados trimestrales positivos en 2017.

    El banco ya suspendió el dividendo en 2012 como consecuencia de las exigencias regulatorias sobre capital y el deterioro de la economía. En diciembre de 2013 anunció que reanudaba la remuneración al accionista y en enero de 2015 expresó su deseo de volver al pago en dividendo.

    CAMBIO DE CONSEJERO DELEGADO

    Coincidiendo con la presentación de resultados del primer semestre, el banco anunció el nombramiento de Pedro Larena como consejero delegado en sustitución de Francisco Gómez.

    Desde el pasado 1 de septiembre, día en que se hizo efectivo el cambio, las principales misiones de Larena son llevar a cabo la gestión ordinaria del negocio y ejecutar el plan estratégico.

    DIVISIÓN DE NEGOCIOS

    Bajo la premisa de ganar eficiencia y rentabilidad, el banco ha dividido su negocio en dos áreas: la inmobiliaria, y la principal, centrada en pymes y autónomos, el negocio de banca seguros, la actividad mayorista y el negocio a particulares. La entidad entiende que esta especialización genera valor para el cliente y rentabilidad para el accionista.

    PLAN DE AJUSTE

    Tras el verano, el banco anunció un proceso de ajuste de personal incluido dentro de su plan de optimización, que ha afectado a cerca de 3.000 personas y que ha supuesto el cierre de 300 oficinas.

    Popular ha conseguido cubrir el 86% del ajuste de plantilla con bajas voluntarias. Las regiones que se han visto más perjudicadas han sido Madrid, Andalucía, Cataluña y Galicia.

    NUEVO ORGANIGRAMA

    Para incrementar los ingresos, optimizar los costes y reducir el volumen de activos no rentables, el banco ha adaptado su organigrama y ha creado cuatro direcciones generales: Dirección General de Transformación Digital, Dirección General de Medios, Dirección General de Negocio Especializado y Dirección General de Negocio Inmobiliario y Transformación de Activos.

    Estas cuatro nuevas direcciones generales y las tres que ya existían existentes --Dirección General Financiera, Dirección General de Negocio y Dirección General de Riesgos-- dependen del consejero delegado de la entidad, Pedro Larena.

    También ha creado cuatro direcciones regionales --Cataluña-Levante, Andalucía, Centro y Norte-- para gestionar su negocio inmobiliario.

    RUMORES DE COMPRA

    En lo que va de ejercicio, no han sido pocos los rumores que han dado por hecho una fusión entre Sabadell y Popular, tantos que incluso el presidente de la entidad catalana, Josep Oliu, admitió conversaciones entre ambos bancos, pero negó que se tratara de negociaciones.

    Tanto Popular como Sabadell han defendido su independencia, aunque Ángel Ron ha indicado en varias ocasiones que la entidad que preside es "muy apetecible".

    RON, CUESTIONADO

    Detrás de aquellas conversaciones con Sabadell se encontraba el accionista de Popular Antonio del Valle, que ahora encabeza un movimiento crítico con Ron e intenta debilitar su presidencia.

    Sin embargo, el último consejo de administración de la entidad, celebrado este miércoles, ha cerrado filas en torno a su presidente, cuya gestión ha respaldado, y ha desactivado de momento la 'rebelión' del grupo de accionistas mexicanos que lidera Del Valle.