22 de septiembre de 2019
  • Sábado, 21 de Septiembre
  • Viernes, 20 de Septiembre
  • 8 de noviembre de 2017

    ¿Qué puedo hacer si me han incluido en un fichero de morosos?

    ¿Qué puedo hacer si me han incluido en un fichero de morosos?
    EUROPA PRESS

    MADRID, Andrés Veyrat, Áudea Seguridad de la Información

    Tener un descubierto en el banco, no pagar el crédito dispuesto en una tarjeta bancaria, tramitar mal la cancelación de un servicio o no abonar la devolución de un préstamo/crédito puede ser el inicio de una serie de problemas.

    Si no se salda la deuda pendiente, las empresas acreedoras de la deuda pueden comunicar tus datos a los denominados 'ficheros de morosos' (o 'ficheros comunes de solvencia patrimonial y crédito', en los términos de la normativa de protección de datos).

    ¿PARA QUÉ SIRVEN LOS FICHEROS DE MOROSOS?

    Las funcionalidades de estos ficheros dependen de quién haga uso de los mismos:

    Por un lado, las empresas y entidades que ofrecen distintos productos de crédito pueden comprobar estos ficheros para saber si un potencial cliente tiene 'antecedentes' de morosidad. En caso de ser así, podrían negarse a conceder un crédito ante la presunción de que el potencial cliente podría no hacer frente a la deuda.

    Por otro lado, y derivado de lo anterior, las empresas y entidades acreedoras de una deuda utilizan la inscripción en uno de estos ficheros como mecanismo de presión para que el deudor proceda al pago; es decir, si el deudor no paga, se le inscribe en uno de estos ficheros y se expone a que no le concedan más créditos.

    Si una empresa termina incluyéndote en un fichero de morosos, la única opción de salida será saldar la deuda pendiente, o bien justificar debidamente que no existe tal deuda o que no te corresponde dicha deuda.

    Para las empresas, una gestión no adecuada de las deudas y la comunicación sin comprobación de los requisitos formales establecidos por la normativa de protección de datos, supone un riesgo elevado, dado que uno de los mayores índices de sanciones de la Agencia Española de Protección de Datos se centra en la gestión de ficheros de morosidad actualmente.

    Los ficheros de morosidad más conocidos son RAI, ASNEF y Experian Badexcug, aunque existen otros.


    ¿QUÉ REQUISITOS EXISTEN PARA QUE ME INSCRIBAN?

    El requisito fundamental es tener una deuda con un tercero, por supuesto, y que ésta deuda puedan acreditarla debidamente. Para ello, el servicio o producto que haya generado la deuda debería haberse solicitado y posteriormente disfrutado.

    Por tanto, debe tratarse de una deuda cierta, vencida, exigible, y que haya resultado impagada.

    A este requisito inicial hay que añadir otros tres:

    · Debe realizarse por el acreedor un requerimiento previo de pago, que normalmente se realiza por escrito en un requerimiento formal, donde se informa al deudor que en el caso de mantenerse en la situación de impago el acreedor se reserva el derecho de comunicar los datos del deudor y de deuda a ficheros de morosidad.

    · No deberán haber trascurrido más de 6 años desde que hubo necesidad de procederse al pago de la deuda, o hubiese vencido la obligación del pago.

    · Que no se haya entablado reclamación judicial, arbitral o administrativa en relación con dicha deuda.

    No existe un mínimo de importe para poder inscribirte en estos ficheros, por lo que podrían hacerlo perfectamente para una deuda de cualquier cantidad, por pequeña que sea (no obstante, el anteproyecto de la nueva normativa de protección de datos de carácter personal, que se encuentra en trámite de desarrollo legislativo, establece que no podrán incorporarse deudas inferiores a 50 euros).


    ¿CÓMO SÉ SI ME HAN ESCRITO EN UN FICHERO DE MOROSOS?

    La regulación establece que en el momento de la incorporación de tus datos a este tipo de ficheros, una vez se hayan verificado los tres requisitos indicados, el responsable del Fichero de Morosidad tiene la obligación de informarte en un plazo de 30 días de la incorporación de tus datos en el mismo, y debe realizar una comunicación por cada deuda.


    ¿QUIÉN CONSULTA ESTOS FICHEROS?

    Solo podrán acceder a estos ficheros las empresas o entidades que precisen obtener información sobre la solvencia económica del afectado; es decir, que tienen un interés legítimo para conocer esta solvencia del afectado porque:

    - El afectado tiene un contrato vigente con la empresa que realiza la consulta.

    - El afectado quiere celebrar o solicitar una prestación a la empresa, que suponga un pago aplazado o que conlleve una facturación periódica.


    ¿QUÉ PASA SI SALDO LA DEUDA?

    En el momento que la deuda queda saldada con la empresa acreedora, ésta tiene la obligación de notificar al fichero de morosidad ese hecho, para así se pueda gestionar una baja efectiva de la deuda.

    En este punto es donde suele surgir más problemas, ya que la actualización de este fichero es vital para evitar causar un perjuicio innecesario al deudor. En muchas ocasiones la empresa acreedora no comunica esta liquidación de la deuda y los datos se mantienen desactualizados dentro del fichero de morosidad, no respondiendo con veracidad a la situación actual del afectado, que ha dejado de ser deudor pero sigue figurando en el fichero.

    Aquí, los riesgos aumentan considerablemente para la empresa acreedora por no actualizar los datos de la deuda y del deudor e incumplir la normativa de protección de datos de carácter personal. En muchos casos, el afectado se ve obligado a presentar una denuncia ante la Agencia Española de Protección de Datos que suele imponer fuertes sanciones a la empresa acreedora.

    No obstante, esas sanciones no son un resarcimiento o indemnización para el afectado.


    ¿QUÉ PASA SI NO SALDO LA DEUDA?

    En el caso de no saldar la deuda, los datos permanecerán en el fichero por un máximo de 6 años desde que hubo de procederse al pago de la deuda o del vencimiento de la obligación o del plazo concreto si aquélla fuera de vencimiento periódico.


    ¿QUEDA ALGÚN RASTRO EN EL FICHERO DE MOROSIDAD?

    Siempre que la deuda haya sido saldada de forma completa, el registro en el fichero de morosidad quedará limpio totalmente; es decir, los datos ya no se encontrarán disponibles y  nadie podrá acceder a tu histórico de deudas inscritas en el mismo. Es decir, no puedes permanecer el dichos ficheros con saldo “0”.


    ¿QUÉ DERECHOS ME ASISTEN EN MATERIA DE PROTECCIÓN DE DATOS?

    En todo momento el deudor podrá ejercitar sus derechos de acceso, rectificación, cancelación u oposición reconocidos por la normativa legal vigente, debiendo realizarse la solicitud de ejercicio de dichos derechos por escrito y acreditado la personalidad del solicitante (bien directamente, aportando copia de su Documento Nacional de Identidad; bien a través de representante, aportando copia del poder de representación en la solicitud) ante el acreedor de la deuda o bien ante el fichero de morosidad directamente.

    Principalmente ante este tipo de ficheros se ejercitan los derechos de acceso, rectificación y cancelación.

    El derecho de acceso nos permitirá conocer que datos obran en el fichero de morosidad (datos del deudor y deuda), quién los ha comunicado (datos del acreedor) y qué empresas los han consultado en los últimos 6 meses.

    El derecho de rectificación permitirá que los datos incorrectos sean modificados por los datos actuales (siempre que se aporte la documentación que acredite que los datos no son correctos o son incompletos)

    Por último, a través del derecho de cancelación solicitaremos que se cancelen los datos del fichero por haberse cumplido con la obligación de pago o solicitar que se retiren sus datos en caso de que la deuda no le corresponda a dicho deudor.

    Además, en aquellos casos en que la incorporación de nuestros datos a este tipo de ficheros haya sido contraviniendo la normativa legal y nos haya causado un daño o lesión, podremos interponer una acción ante los órganos jurisdiccionales para ser indemnizados por los daños y perjuicios causados.


    ¿QUÉ PASA SI NO ATIENDEN MIS DERECHOS?

    En el caso de que la deuda esté saldada, no sea correcta, esté pendiente de resolución judicial, arbitral o administrativa, o bien no obtenemos una respuesta en los plazos fijados por la normativa tras haber ejercido los derechos correspondientes, lo recomendable es solicitar la tutela de la Agencia Española de Protección de Datos.

    La Agencia Española de Protección de Datos (accesible en http://www.agpd.es) se trata un Organismo Público destinado a proteger el derecho fundamental a la protección de datos de carácter personal, con potestades administrativas, tanto de investigación como sancionadoras.