23 de mayo de 2019
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  • 11 de abril de 2016

    Reino Unido solicita a Bruselas que prohíba la venta de O2 en las actuales condiciones

    LONDRES, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

       La Autoridad de los Mercados y la Competencia de Reino Unido (CMA por sus siglas en inglés) ha pedido a la Comisión Europea que prohíba la venta de O2, la filial de Telefónica en Reino Unido, al grupo Hutchison Whampoa si la empresa compradora no se compromete a unas mayores desinversiones que permitan la creación de un cuarto operador en el país.

       En una carta dirigida a la comisaria europea de Competencia, Margethe Vestager, la autoridad británica considera que los remedios presentados hasta ahora por Hutchison Whampoa no son suficientes para que Bruselas pueda concluir su investigación antes del próximo 19 de mayo con el visto bueno a la operación.

       La CMA incide en que tiene "serias preocupaciones" por la fusión propuesta, ya que podría dar lugar a un "obstáculo significativo" para una competencia eficaz en los mercados de telecomunicaciones móviles minoristas y mayoristas de Reino Unido.

       "La CMA urge a la Comisión a que actúe para evitar el daño a largo plazo para el mercado de las telecomunicaciones móviles de Reino Unido, y, en consecuencia, para los consumidores británicos, que las autoridades han predecido que surgirían con esta fusión", alerta.

       El regulador británico remarca que, aunque aprecia los "considerables esfuerzos" realizados por la CE para identificar con las compañías remedios que eliminen los efectos negativos identificados de la fusión, está claro que los ofrecidos hasta ahora no son suficientes para cumplir con lo que exige la legislación.

       "Las soluciones propuestas son materialmente insuficientes, ya que no conducirán a la creación un cuarto operador móvil capaz de competir de forma eficaz y a largo plazo con los otros tres de forma que compense la perdida de competencia causada por la fusión", advierte.

       Asimismo, considera que tampoco hacen frente de forma suficiente a las preocupaciones que surgen de la presencia de la entidad fusionada en los dos acuerdos para compartir redes que existen en Reino Unido, incluido el mayor riesgo de coordinación que esto aporta.

       En su opinión, el único remedio apropiado que cumpliría los criterios que la Comisión está obligada a aplicar es la venta a un comprador aprobado por las autoridades europeas de todo el negocio de redes móviles o de Three o de O2 y desinvertir en algunas partes del negocio.

       "La desinversión tendría que incluir la red de infraestructuras móviles y el espectro suficiente para garantizar un cuarto operador móvil comercialmente viable en Reino Unido. Sin estos remedios estructurales, la única opción posible para la Comisión es la prohibición", subraya.

    COLABORACIÓN CON BRUSELAS.

       Por otro lado, la CMA destaca la colaboración que han mantenido con las autoridades europeas desde el principio, con interacciones "oportunas, productivas y significativas" que ayudarán a garantizar que el análisis de la CE refleja plenamente las especificidades del mercado británico.

       En este sentido, el regulador británico reconoce que indudablemente se trata de un caso con múltiples facetas en un mercado "complejo y concentrado" con características específicas como los dos acuerdos para compartir redes.

       "En nuestra opinión, el equipo de la CE ha negociado estas complejidades con habilidad, elaborando un documento de objeciones en febrero que fue muy bien razonado y que incluye una exhaustiva evaluación de las preocupaciones que nosotros, así como Ofcom, podemos respaldar", agrega.

       La CMA recuerda que las objeciones que identificó la Comisión a la fusión es probable que lleven a un incremento de los precios o a una reducción de la calidad ofrecida a los consumidores de Reino Unido como consecuencia de una "daño significativo" a la competencia.

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