1 de diciembre de 2020
16 de octubre de 2020

Cepyme propone la supresión del RETA para acabar con la "discriminación" de los autónomos

ZARAGOZA, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

Cepyme ha propuesto la suspensión del Régimen Espacial de Trabajadores Autónomos (RETA) para acabar con la "discriminación" que afirma que sufren los autónomos. La organización empresarial ha detallado que la crisis sanitaria de la COVID-19 ha demostrado la desprotección en la que se encuentran los empleados por cuenta propia.

Así, ha incidido en que este colectivo no tiene acceso a las mismas prestaciones sociales y laborales que el resto de trabajadores por la obligación legal de cotizar a la Seguridad Social en un régimen diferente al general. Ha detallado que el 64,5 por ciento de los autónomos sin empleados son autónomos societarios, a los que la ley obliga a cotizar en el RETA por su condición de administradores y socios mayoritarios, en la mayoría de los casos de sociedades familiares.

"Cuando se habla de autónomo, parece que se habla de una tipología especial de empresario, equidistante entre el concepto tradicional de empresario y el de trabajador y, sin embargo, nada más lejos de la realidad, ya que su labor diaria es la misma que la de cualquiera de sus trabajadores o mayor. La única diferencia es el sistema de cotización a la Seguridad Social".

Por ello, la organización empresarial ha considerado que es necesario clarificar la actividad de empresario y trabajador y encuadrar al autónomo donde le corresponde: en el régimen general de la Seguridad Social como cualquier trabajador, que lo es, y en el de responsable empresarial, que también lo es, separando la actividad laboral de la propiedad de la empresa. Por ello, la organización empresarial propone la supresión del RETA. "Hay que terminar con la discusión de la figura del autónomo, con los falsos autónomos y con la diferenciación entre profesional y societario".

Una de las principales diferencias con el Régimen General, al que se acogen los trabajadores por cuenta ajena, es que en el RETA es el propio autónomo el que elige la base por la que cotiza, mientras que en Régimen General la base se ajusta al nivel de ingresos del trabajador.

Una situación que, al optar mayoritariamente por la base mínima de cotización --el 86 por ciento de los autónomos cotizan por la base mínima--, hace que las prestaciones futuras, sobre todo la de pensión por jubilación, cese de actividad o desempleo, sean mucho más bajas que en el Régimen General.

"Otro de los puntos clave que demuestran el agravio comparativo es la formación, ya que la aportación que realiza el trabajador por cuenta propia para formación continua y reciclaje profesional no le da acceso a la formación bonificada. Por el momento, solo los trabajadores que cotizan al Régimen General pueden realizar los cursos disponibles. Está contemplada la puesta en marcha de una normativa que regule el acceso a esta formación por parte del autónomo, pero aún no hay ninguna norma establecida. Una situación a destacar teniendo en cuenta el mundo tan cambiante que vivimos y la importancia de estar actualizado", ha puntualizado.

Por otro lado, Cepyme Aragón ha puesto en duda la viabilidad del sistema pues en 2018 la Seguridad Social destinó algo más de 19.200 millones de euros en pensiones de autónomos, pero apenas ingresó 11.800 millones por cotizaciones. Esto significa un déficit de algo más de 7.400 millones de euros, casi un 40 por ciento del déficit global, con apenas el 15 por ciento de los cotizantes.

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