28 de marzo de 2020
11 de junio de 2008

Paro transporte.- Vara advierte de que "sería muy grave" que los que quieran trabajar no lo hagan "por miedo"

Exige a las Fuerzas de Seguridad del Estado que garanticen el derecho al trabajo y a la libre circulación

MÉRIDA, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, advirtió hoy de que "sería muy grave" que los transportistas que deseen trabajar no puedan hacerlo "por miedo", motivo por el cual exigió a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que cumplan la "obligación constitucional de garantizar el derecho al trabajo y a la libre circulación de bienes y productos".

Fernández Vara invitó a los transportistas que deseen trabajar que lo hagan y que se garantice que "lo pueden hacer", puesto que de lo contrario "se estaría limitando gravemente el derecho constitucional al trabajo". "Cosa que --apostilló-- bajo ningún concepto podemos permitir".

"Lo que no podemos aceptar nadie es que haya gente que queriendo trabajar no lo haga por miedo, porque eso sería muy grave con 30 años de Constitución en España", apostilló el presidente extremeño en rueda de prensa posterior a una reunión que mantuvo en Mérida con representantes de transportistas y cargadores de Extremadura.

Vara recordó que "hay unos corredores establecidos por el Ministerio del Interior para que todo aquel que se quiera desplazar por el territorio del Estado pueda hacerlo de cabo a rabo, con la compañía o el acompañamiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado", a cuyos miembros, dijo, hay que "exigirles" el cumplimiento de sus funciones, como él mismo hizo hoy a la delegada del Gobierno en la región, Carmen Pereira.

"Todos aquellos que están haciendo esta huelga para que los respetemos, y yo los respeto mucho, tienen que respetar a los demás; si no, pierde cualquier sentido el respeto que se reclama", añadió Fernández Vara, para quien sería también "muy grave" que "dentro de una semana" se llegue a un acuerdo "en cosas a las que hoy no se ha llegado a un acuerdo", puesto que en tal caso "el daño que ha dejado por el camino sería irreparable".

CAUSAS Y CONSECUENCIAS.

El jefe del Ejecutivo regional recordó que España es "un país donde está regulado el derecho a la huelga y donde está regulado también el derecho al trabajo", motivo por el cual la Junta pide que "sea posible el ejercicio de ambos derechos".

En este contexto, Vara confesó su preocupación ante la posibilidad de que "lo que empezó siendo un derecho constitucional a que alguien haga un paro en el ámbito laboral se pueda acabar convirtiendo un problema de convivencia", por lo cual hizo "una llamada al diálogo y a la responsabilidad".

El presidente extremeño insistió en que si esta tarde un sector de los transportistas alcanzara un acuerdo para desconvocar el paro con el Gobierno de la Nación, eso significa que dicho sector "estaría dispuesto a trabajar" desde "mañana" mismo, lo cual, resaltó, "hay que garantizarlo por encima de cualquier consideración".

Vara inició su comparecencia, en la que estuvo acompañado por el consejero de Fomento, José Luis Quintana, destacando que "lo más fácil" para él y su gobierno sería "mantenerse absolutamente al margen del conflicto", puesto que nada "tiene que ver" con sus "causas" y "soluciones", pero sí "con sus consecuencias", puesto que recaen, en el caso de Extremadura, en el sector de la fruta, al que la huelga impide dar salida a su producción en plena recogida, y "a partir de ya" en la ganadería, puesto que hay explotaciones que tienen comida para los animales "sólo para el jueves o el viernes".

Avanzó así mismo el presidente de la Junta que, en caso de llegar a un acuerdo nacional para desconvocar la huelga, si no con la totalidad de los transportistas al menos con un sector de ellos, mañana tendrá lugar una reunión en Mérida con los mismos sectores implicados a escala regional, a fin de "ratificar" en el ámbito de la autonomía el compromiso que, en su caso, se alcance esta tarde en Madrid para todo el país.

Preguntado sobre la escasez de agua en La Guarda, pedanía de Campanario (Badajoz) que depende de cisternas para su abastecimiento, Vara indicó que "un pueblo no se puede quedar sin beber", de modo que "si no se obtiene por la vía ordinaria" será precisa la intervención de las Fuerzas de Seguridad del Estado.