Publicado 17/06/2019 17:13

Nespresso ayudará a caficultores a recuperar cultivos de café en riesgo por guerras, crisis económicas o climáticas

Nespresso ayudará a caficultores a recuperar cultivos de café en riesgo por guer
CAFETALERO

   MADRID, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Nespresso destinará durante los próximos cinco años un total de ocho millones de euros a desarrollar una plataforma con la que facilitará ayuda a caficultores locales para que puedan recuperar sus cultivos de café en riesgo de desaparecer a consecuencia de conflictos bélicos, de crisis económicas o desastres naturales.

   La iniciativa 'Reviving Origins' forma parte del programa AAA Sustainable Quality en el marco de una estrategia de compromiso a largo plazo con las comunidades locales para recuperar cultivos de cafés "extraordinarios" con prácticas sostenibles.

   De ese modo, ha lanzado dos ediciones limitadas en el marco de este programa, Tamuka mu Zimbawe y Esperanza de Colombia, países en los que desarrolla el programa para fomentar prácticas agrícolas sostenibles.

   La plataforma facilitará ayuda de expertos y formadores a los caficultores locales para el cultivo y nuevas técnicas para procesar el café, de modo que se pueda recuperar la industria local y luchar, al mismo tiempo, contra el cambio climático con la recuperación de cultivos.

   La iniciativa Reviving Origins surgió en Sudán del Sur en 2011, cuando se observó el potencial para el país de volver a impulsar el cultivo del café. Nespresso emitió Suluja Ti, una edición limitada que se acabó convirtiendo en el segundo producto más exportado del país africano por detrás del petróleo, lo que contribuyó a diversificar la base económica de este pobre país de Sudán del Sur.

   A continuación, se asoció con los caficultores locales del este de Zimbabue y de la región de Caquetá, en Colombia, para recuperar e impulsar los cafés únicos de estas zonas. De esta colaboración han surgido las variedades Tamuka mu (Zimbabue) y Esperanza (Colombia).

   El director ejecutivo de Nespresso, Jean-Marc Duvoisin, ha destacado que a través del programa la empresa tiene la oportunidad de recuperar cafés olvidados, impulsar el desarrollo económico en regiones donde se han sufrido "adversidades significativas", y compartir una experiencia de café única y con un sabor completamente nuevo para los consumidores.

   En Zimbabwe la producción de café en los años 80 superaba las 15.000 toneladas pero por los factores climáticos, la inestabilidad económica de la zona esta producción llegó casi a estar en peligro de extinción, ya que en 2017 apenas llegaba a 500 toneladas.

   Nespresso ha valorado que la privilegiada zona geográfica y las condicioens atmosféricas de la provincia de Manicalandia tiene una capacidad de producir un café "excepcional" pero con el tiempo acabó prácticamente olvidado. En la zona, a través de este proyecto, ha puesto en marcha con TechnoServe una iniciativa para trabajar con las comunidades locales para mejorar e impulser el estado de las plantas del café.

   El presidente de TechnoServe, William Warshauer, ha señalado que la iniciativa está permitiendo recuperar uno de los cafés más excepcionales del mundo y, a la vez, mejorando las oportunidades económicas en las áreas rurales más afectadas de Zimbabue.

   Mientras, en Colombia, tras 50 años de conflicto armado y guerrilla en la región de Caquetá muchos caficultores habían abandonado sus tierras por la situación. El proyecto en la zona para recuperar esta industria se ha realizado mediante una asociación de Nespresso con caficultores locales y con la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia para que, a través de programa AAA Sustainable Quality*, los agrónomos de Nespresso pudieran asesorar y formar a los caficultores locales en prácticas agrícolas sostenibles, desarrollo de calidad, y gestión ambiental y del agua.

   Desde la Federación Nacional de Cafetaleros de Colombia han valorado el impacto "social y económico muy positivo" en la región de Caquetá que ha permitido generar "nuevas" oportunidades para las comunidades cafetaleras de Vicente del Caguán y Florencia.

   El nuevo proyecto se acometerá en Puerto Rico, donde el 80 por ciento de sus fincas de café fueron destruidas por los huracanes Irma y María en 2017.

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