12 de julio de 2020
13 de enero de 2010

Unos 25.000 niños mueren de hambre al día, dos millones murieron en guerras y 150 millones trabajan, según OMP

Obras Misioneras pontificias celebra el 24 de enero su campaña 2010 de recogida de dinero bajo el lema 'Con los niños de África, encontramos a Jesús'

MADRID, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -

Unos 25.000 niños mueren de hambre cada día en el mundo, dos millones fallecieron en guerras o en conflictos armados en la última década y 150 millones son explotados laboralmente, según los datos hechos públicos hoy por Obras Misionales Pontificias (OMP) con motivo de la celebración el próximo 24 de enero de la campaña 2010 de Infancia Misionera bajo el lema 'Con los niños de África, encontramos a Jesús'. España se situó en 2008 --último año contabilizado--, con una aportación de 6,8 millones de dólares (unos 4,6 millones de euros), en el primer país del ránking por delante de EEUU, Italia y Australia.

Según detalló el director nacional de OMP y arzobispo de Pamplona-Tudela, monseñor Francisco Pérez, durante la presentación de la campaña, estos datos sobre la infancia en el mundo son una "vergüenza social". Entre las cifras también se hallan estas otras: cuatro millones de recién nacidos mueren en su primer mes de vida, 500.000 mujeres fallecen al año al dar a luz, el 82% de niños no reciben antibióticos y dos millones de menores de 14 años tienen Sida.

Además, 200.000 niños son víctimas de mafias en África, un millón de niños quedaron huérfanos por guerras en la última década, 600.000 son reclutados como niños-soldado, 10.000 han muerto por minas terrestres, 100 millones de niños sufren carencias educativas, siendo escolarizadas un 75% menos de niñas que de niños en los países en desarrollo.

Los datos también revelan que unos 600 millones de niños en el mundo son víctimas de la pobreza, 100 millones viven en la calle, 150 millones de niñas y 73 millones de menores de 18 años son explotados sexualmente cada año y 1,8 millones han caído en el comercio sexual.

ÁFRICA "SUFRE"

La campaña de 2010 se dirige a África, que, según monseñor Pérez, "está sufriendo, pero es una esperanza" porque el número de cristianos está creciendo y se está potenciando la figura del clero nativo. En este sentido, el misionero en Mbulu (Tanzania) Pepe Agilar señaló la importancia de que los propios africanos puedan tomar las riendas de sus iglesias.

Aguilar, que vive en el país africano desde hace 33 años, primero con la tribu de los 'Masais' y después con los 'Datoga', relató cómo en Mbulu los niños mueren de malaria, y cómo, con los donativos recibidos han podido construir en un gran valle del lugar un hospital. Así, explicó que se ha reducido drásticamente el número de fallecidos al tiempo que ha crecido el de habitantes, pasando de los 1.500 a los 60.000.

Así, Francisco Pérez remarcó la defensa por parte de la Iglesia de la infancia y de la vida "desde el comienzo hasta el final" con el fin de conseguir una sociedad "noble y humana".

ESPAÑA, EL PRIMER PAÍS EN APORTACIONES

Por otro lado, el director del secretariado de la Comisión Episcopal de Misiones, Anastasio Gil, recordó que España, con unos 4,6 millones de euros, es el primer país en ayudas económicas en Infancia Misionera, por delante de EEUU, Italia y Australia y anunció que la organización ha destinado a la diócesis de Mbulu todo el dinero recaudado en el encuentro nacional de niños que se celebró en Madrid en mayo de 2009.

En cuanto al dinero recogido en los días de colecta de DOMUND o Infancia Misionera, Gil explicó el proceso que sigue hasta llegar a su destino. Así, apuntó que "esos céntimos" son enviados desde las direcciones diocesanas a la dirección nacional, ésta cierra el ejercicio el 15 de febrero y a finales de ese mes comunica a OMP el dinero que tienen a su disposición.

Así, a través de los bancos, la recaudación se deposita en el Instituto de Obras Religiosas (IOR), un servicio bancario del Vaticano, que a su vez lo ingresa en las cuentas corrientes de las distintas nunciaturas, como la de Tanzania. A continuación, el obispo del lugar de destino recibe el dinero y lo reparte según las necesidades.

Infancia Misionera nació en 1843 por iniciativa de monseñor Forbin Janson, obispo de Nancy, Francia, que impulsó la formación misionera de los niños y en España surgió diez años más tarde, en 1852. En 1992 el Papa Pío XI la constituyó como Obra Pontificia para suscitar en los niños el deseo de ayudar a otros niños con la oración y la colaboración económica.