24 de enero de 2020
  • Jueves, 23 de Enero
  • 7 de diciembre de 2010

    "Miles de personas" sufren la pena judicial de azote cada año en Malasia, según AI

    MADRID, 7 Dic. (EUROPA PRESS) -

    Amnistía Internacional (AI) ha denunciado que "miles de personas" sufren cada año la pena judicial de azote en Malasia y ha instado al Gobierno a poner fin "inmediatamente" a una práctica que equivale a "tortura y malos tratos sistemáticos" y que causa "secuelas físicas y psicológicas permanentes".

    "El azotamiento en Malasia ha alcanzado proporciones epidémicas", declaró el director del Programa para Asia y Oceanía de Amnistía Internacional, Sam Zarifi, con motivo de la publicación de un nuevo informe sobre la práctica del azote con vara en Malasia. "En todos los casos que hemos examinado, la pena constituía una tortura, absolutamente prohibida en toda circunstancia", añadió.

    En los últimos años, según el informe, Malasia ha aumentado a más de 60 el número de delitos sometidos a la pena de azotamiento con vara. Desde 2002, cuando el Parlamento decretó que las violaciones a las leyes de inmigración, como la entrada ilegal, fueran castigadas con esa pena, decenas de miles de refugiados y trabajadores inmigrantes han sido azotados, según AI.

    En las prisiones malasias, los funcionarios especialmente entrenados en el azote "arremeten contra el cuerpo de las víctimas con una vara de un metro de longitud que agitan con ambas manos a gran velocidad", prosiguió la organización.

    "La vara desgarra la piel desnuda de las víctimas, deshace el tejido graso y deja cicatrices que alcanzan la fibra muscular", denunció Amnistía. "El dolor es tan intenso que muchas veces las víctimas se desmayan", añadió.

    El Gobierno malasio, según AI, no castiga a los funcionarios por estas acciones. "Más bien, los entrena en la práctica del azotamiento y les paga una cantidad extra por cada azote", denunció. "Muchos duplican sus ingresos gracias a su trabajo infligiendo azotes", agregó. "Otros reciben sobornos para fallar a propósito, ahorrándoles el sufrimiento a las víctimas", precisó.