22 de septiembre de 2020
30 de mayo de 2008

El Papa pide a la Junta militar que permita el acceso efectivo de los cooperantes extranjeros a los afectados

CIUDAD DEL VATICANO, 30 May. (Reuters/EP) -

El Papa Benedicto XVI pidió hoy a la Junta militar en el poder en Birmania que permitan a los trabajadores humanitarios extranjeros acceso efectivo a los lugares en los que los supervivientes del paso del ciclón 'Nargis' necesitan más ayuda.

El Pontífice hizo esta petición durante un discurso a obispos católicos de Birmania, que están terminando una visita al Vaticano, y los que instó a ser fuertes frente al "dolor, la persecución y la hambruna".

"Espero que después del acuerdo recientemente alcanzado sobre el suministro de asistencia por parte de la comunidad internacional, todos los que están preparados para ayudar puedan suministrar el tipo de asistencia requerido y gozar de acceso efectivo a los lugares en donde más se les necesita", afirmó.

La semana pasada, el líder de la Junta, general Than Shwe, prometió que permitiría la entrada de todos los trabajadores humanitarios extranjeros legítimos, pero las agencias de asistencia internacional se han quejado por la burocracia y la poca cantidad de visados concedidos hasta el momento.

Según las agencias humanitarias, el papeleo dificultó su acceso al delta del Irrawaddy, en donde el ciclón del 2 de mayo dejó 134.000 personas muertas o desaparecidas y hasta 2,4 millones sin hogar.

"Que Dios abra los corazones de todos para que pueda hacerse un esfuerzo concertado para facilitar y coordinar la actual tarea de llevar ayuda a los que sufren y reconstruir la infraestructura del país", afirmó el Papa en su discurso.

En una entrevista con Reuters a principios de esta semana, el arzobispo Paul Grawng de Mandalay, titular de la Conferencia Episcopal de Birmania, dijo que la infraestructura de la Iglesia en la región estaba tan devastada que podría llevar una década reconstruirla.

El Papa dijo a los obispos: "Durante estos días difíciles, sé cuán agradecido está el pueblo birmano por los esfuerzos de la Iglesia por suministrar refugio, alimentos, agua y medicamentos a todos los que están sufriendo".

El Pontífice no mencionó la situación de Derechos Humanos de Birmania, pero agradeció a los prelados por "su ministerio fiel en medio de circunstancias difíciles y reveses a menudo fuera de su control".

Benedicto XVI los instó a no desesperarse, sino a ser fuertes "con la confianza segura de que nada, ni el dolor, ni la persecución ni la hambruna, ni lo presente ni lo que vendrá, puede separarnos del amor de Dios en Jesucristo nuestro Señor".