17 de julio de 2019
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  • 24 de febrero de 2015

    El violinista Ara Malikian, con las personas con discapacidad intelectual

    El violinista Ara Malikian, con las personas con discapacidad intelectual
    PAULACEREZO

    MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

       El violinista libanés Ara Malikian ha apadrinado el Proyecto Alba, promovido por la Asociación Riojana Pro Personas con Discapacidad Intelectual (ARPS) y la Fundación García Fajer, para fomentar el talento musical de las personas con discapacidad intelectual como herramienta para su desarrollo e integración en la sociedad.

       "El talento de los chicos del Proyecto Alba supera cualquier barrera. La música es una actitud y la suya es inmejorable", ha asegurado el artista durante la presentación del proyecto.

       La iniciativa pretende impulsar el aprendizaje musical de este colectivo en el uso del violín y la viola y crear una orquesta estable, según han explicado sus promotores.

       Según ha explicado el presidente de ARPS, Santiago Urizarna, en los dos años de andadura del Proyecto Alba, cerca de una veintena de alumnos con discapacidad "han logrado un desarrollo integral" a través de estos instrumentos y el aprendizaje "les ha aportado seguridad, confianza en sí mismos e ilusión".

       Por su parte, el presidente de la Fundación García Fajer ha asegurado que, a la vista de la actividad de los últimos años, "el resultado es motivador". "Los chicos adquieren un conocimiento y tienen nuevas expectativas en su día a día", ha concluido.

       Entre los objetivos del programa se encuentran tanto favorecer la autoestima de los participantes en la iniciativa como mejorar su autonomía y crecimiento personal.

       Los responsables del Proyecto Alba pretenden emplear la adquisición de un conocimiento y el compromiso de los participantes como base para "motivar" y "hacer que disfruten". A su vez, el "trabajo constante" y los "resultados" contribuyen a crear expectativas para los alumnos al proporcionarles un objetivo y tener el "mejor estímulo de ver los progresos".

       "La seguridad obtenida durante las clases facilita que el alumno se abra psicológicamente y muestre sus sentimientos personales durante las horas lectivas. Se apuesta por el crecimiento personal del alumno, que avanza gracias al estímulo que supone sentirse autónomo", según han explicado.

       Además, la realización de actividades en "comunidad" contribuye a promover "valores comunitarios" y generar un "efecto red", en el que participa su entorno.

       "El alumno muestra y comparte sus progresos en música con padres, madres y amigos, lo que estimula y fortalece los lazos familiares y de amistad. Se sienten protagonistas en su entorno gracias a los avances que consiguen con su trabajo diario con el violín y la viola. Adquieren y trabajan un conocimiento que en paralelo amplifica sentimientos y valores", especifican los impulsores del proyecto.

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