8 de marzo de 2021
17 de agosto de 2009

Una familia uruguaya denuncia a los Mossos tras ser arrestados por error al ser confundidos por unos atracadores

CANET DE MAR (BARCELONA), 17 Ago. (EUROPA PRESS TELEVISIÓN) -

Una familia uruguaya residente en Canet de Mar denunció hoy a los Mossos d'Esquadra tras ser detenidos el pasado fin de semana por equivocación al ser confundidos por unos peligrosos atracadores en un cruce entre Mataró y Llavaneras.

Eduardo, padre de la familia Echeveste, explicó a Europa Press Televisión el "calvario" que vivió su familia el pasado viernes cuando fueron detenidos por error mientras se disponían a ir al hospital. "Fuimos reducidos violentamente, nos tiraron al suelo y apuntaron a mi hijo con un arma en la nuca", explicó visiblemente afectado el padre de familia.

Según cuenta Eduardo, los Mossos d'Esquadra "los detuvieron por sorpresa y les obligaron a bajar del coche". Una vez paralizados, la familia Echeveste fue "reducida violentamente" y fue arrestada en la comisaría de Mataró durante horas hasta que fueron puestos en libertad tras darse cuenta de su error. Eduardo lamentó que "en ningún momento se les pidiera disculpas".

La familia Echeveste está compuesta por Eduardo, su mujer Mariela y tres hijos, entre ellos, Michael, un joven de 20 años que fue el más perjudicado por la agresión de los Mossos d'Esquadra. Michael sufre lesiones en el hombro y numerosos rasguños. El chico ya estaba herido de su hombro cuando los Mossos lo detuvieron pero la contundencia de la actuación policial empeoró la lesión del joven hasta el punto de que ahora lleva un cabestrillo.

Para Michael, los momentos vividos el pasado fin de semana "fueron durísimos. Vi cómo me apuntaban en la cabeza con un arma y como nos insultaban. Estamos muy dolidos". Además, Michael relató cómo la policía les increpó con insultos racistas como "basura" u "os hubierais quedado en vuestro país".

Por último, Eduardo pidió que su caso sirva para alertar a las autoridades de los "abusos que algunos Mossos cometen", aunque puntualizó que no "cree que todo el cuerpo policial actúe así. Sólo pido más control para que esto no le vuelva a ocurrir a nadie. Ha sido una auténtica pesadilla", explicó el padre.