29 de marzo de 2020
10 de marzo de 2014

3.500 millones para alimentar y apoyar a los más pobres en la UE

BRUSELAS, 10 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Los Veintiocho han aprobado este lunes el acuerdo logrado a finales de año entre la Eurocámara, la Comisión Europea y los Veintiocho para dotar con 3.500 millones de euros en el periodo 2014-2020 el nuevo fondo creado para alimentar a los más pobres de la Unión Europea y ayudar a su inclusión social.

   El objetivo primero es costear la distribución de alimentos entre los más necesitados de la Unión Europea, pero, como novedad, los Estados miembros podrán destinar parte de los recursos a medidas de integración social. También podrán financiar iniciativas privadas para la donación de alimentos, como, por ejemplo, la que realizan supermercados.

   El respaldo al acuerdo permitirá que el programa esté operativo de inmediato, lo que no evitará que entre en vigor con un retraso de al menos dos meses según los primeros cálculos, que apuntaban su aplicación desde el pasado 1 de enero.

   El fondo ofrecerá una cofinanciación del 85 % de las iniciativas nacionales en este campo, que podrá elevarse hasta un 95 % en el caso de los países más golpeados por la crisis.

   Según datos comunitarios, hay 4 millones de personas sin hogar en la Unión Europea y cerca de 40 millones de europeos solo pueden permitirse una comida básica uno de cada dos días.

   Este nuevo instrumento viene a sustituir el programa europeo que en el periodo anterior (2007-2013) sirvió para repartir de manera gratuita alimentos entre los más desfavorecidos y que ha sido eliminado, porque países como Alemania no veían con buenos ojos destinar parte del gasto de la Política Agraria Común (PAC) a esta iniciativa.

   Ahora, los recursos provendrán de las partidas sociales previstas por la Unión Europea en sus presupuestos para el periodo 2014-2020, pero mantendrán el nivel de inversión que en la etapa precedente, es decir, 3.500 millones de euros, pese a la propuesta inicial de la Comisión Europea, que planteaba una inversión menor.

   A diferencia del programa de reparto gratuito de alimentos, el nuevo fondo extiende el campo de aplicación para incluir dos subprogramas operativos, de modo que, además de la ayuda alimentaria y de material básico, servirá para costear medidas de inclusión social.

   Los Estados miembros tendrán la flexibilidad suficiente para que, además de la comida, puedan destinar los recursos al suministro de ropa, productos de higiene y otros productos de primera necesidad.

   Desde la Comisión Europea, el comisario de Empleo y Asuntos Sociales, László Andor, ha celebrado la ratificación de este fondo por las instituciones europeas y ha animado a los Estados miembros a "explotar plenamente" las posibilidades que ofrece este instrumento, adaptado a las necesidades específicas de cada país.