12 de agosto de 2020
30 de mayo de 2008

Birmania.- La FAO, en una carrera contra el tiempo para ayudar a los agricultores a llegar a la época de cultivos

BANGKOK, 30 May. (EUROPA PRESS) -

Las organizaciones de ayuda internacional, dirigidas por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se encuentran en una carrera contra el tiempo para ayudar a los productores de arroz del área del delta del Irrawaddy, devastada por el ciclón 'Nargis', a llegar a tiempo para el periodo de cultivos de la estación del monzón, para la que quedan unas pocas semanas, según alertó hoy la agencia de noticias humanitarias de la ONU, IRIN.

Las organizaciones advierten de que es esencial que los productores de arroz puedan volver al trabajo rápidamente para evitar una prolongada crisis alimentaria que no sólo afectaría a los habitantes de la zona del desastre, sino a todos los hogares humildes de Birmania. Según la FAO, el plazo para empezar a plantar para asegurar al menos parte de la cosecha es sólo de unas semanas.

El portavoz la FAO, Diderik de Vleeschauwer, dijo a Irin que la máxima prioridad es que los cultivos estén listo durante el mes de junio, para que haya alguna cosecha antes de final de año y que la presión sobre las necesidades alimentarias sea menor. "Si no pueden plantar, el país sufrirá una escasez de arroz, y será dependiente de la ayuda alimentaria después de la fase de ayuda de emergencia", apuntó.

El delta del Irrawaddy ha aportado la mayor parte de la producción de arroz de Birmania, lo que asciende a un 65 por ciento del total de la producción anual de arroz. Pero tras el paso del 'Nargis' el pasado 2 de mayo, las familias campesinas han perdido sus semillas, fertilizantes y ganado, y por lo tanto lo básico para plantar. Además, aunque no fuera así, no todos los agricultores que han sobrevivido pueden volver a cultivar en esta estación.

La FAO, el Ministerio de Agricultura y otras organizaciones están trabajando para obtener y distribuir las semillas y los fertilizantes adecuados, así como arados manuales de fabricación china para sustituir a los animales desaparecidos tras el ciclón que se encargaban de arar los campos.

"Estamos corriendo como locos", dijo la directora del organismo en Birmania, Debbie Aung Din. "Lo más tarde que pueden plantar es el 30 de julio, pero ellos tienen que preparar la tierra ya. Es cuestión de que las semillas lleguen a sus manos, así como la ayuda para arar", explicó.

Según la FAO, unas 700.000 hectáreas de campos de cultivo, o el 20 por ciento del total de la tierra de cultivo del delta, necesitan ser rehabilitadas. Aung Din estimó que el coste de reemplazar los insumos agrícolas asciende a 300 dólares por familia, pero señaló que "es mucho más costoso alimentar a gente". No obstante, el dinero no es sólo el único obstáculo para poner en marcha la plantación.

"Es un desafío logístico, hay un ventana estrecha y estamos moviendo cosas grandes y voluminosos", dijo. "No es sólo una carrera contra el tiempo, sino que todos ellos lo necesitan al mismo tiempo", añadió.

Las familias bimanas pobres invierten entre un 60 y un 70 por ciento de sus ingresos en comida, lo que les deja un margen muy pequeño para afrontar un incremento de los precios de los alimentos.