9 de abril de 2020
21 de octubre de 2015

El centro de cría de Zarza de Granadilla estrena un espacio para la adaptación al medio natural de cachorros de lince

MÉRIDA, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Centro de Cría del Lince Ibérico de Zarza de Granadilla (Cáceres) ha estrenado un espacio de entrenamiento de cachorros de lince para su adaptación previa a su reintroducción en el medio natural, fruto de la colaboración del Programa de Reintroducción del lince ibérico de Extremadura y el Programa de Conservación Ex-situ del que forma parte la Junta de Extremadura.

Este espacio lo ocupan desde este miércoles ocho cachorros de lince junto a sus tres madres, según ha informado la Junta de Extremadura en nota de prensa, que avanza que a finales de enero o principios de febrero de 2016 se pondrán en libertad los primeros ejemplares en la zona de reintroducción del Valle de Matachel, a finales de enero o principios de febrero de 2016.

Las nuevas instalaciones constan de tres cercones de 3.500 metros cuadrados cada una, con una malla de doble torsión de cuatro metros de altura con voladizo y peine para evitar escapes, en cada una de las cuales se ubica una de las hembras con sus cachorros. Asimismo, está dotada de video-vigilancia a través de cinco cámaras móviles y una fija que abarcan la visibilidad en todo el recinto.

Los cercados se construyeron con Fondos FEDER, con una inversión total en Extremadura de 202.718,87 euros para la construcción de cercados de presuelta y mejora de hábitats de especies protegidas.

Para su adaptación al medio natural se ha creado en cada espacio un ambiente interior de enriquecimiento ambiental consistente en plantación de vegetación autóctona (árboles y arbustos) y la instalación de elementos estimulantes de la curiosidad y de aprendizaje, como repisas, cajones, un bebedero natural (pequeña charca de 1x 1,5 metros), troncos de árboles, tres majanos de conejos con dispensadores y un majano con conejo de monte con malla cinegética de 1,5 m de altura con el fin de que aprendan a atravesarlo.

Las nuevas instalaciones han sido visitadas por el jefe de servicio de Conservación de la Naturaleza y Áreas Protegidas de la Dirección General de Medio Ambiente, Javier Caldera; y el coordinador del programa de conservación Ex-situ, responsable del comité de cría del Organismo Autónomo de Parques Nacionales (MAGRAMA), y director de los centros del Acebuche, en el Parque Nacional de Doñana, y del Centro de Granadilla de Extremadura, Francisco Villaespesa, han visitado hoy las instalaciones.

El Programa de Conservación Ex-situ del Lince Ibérico está integrado dentro de la Estrategia Nacional para la Conservación del Lince Ibérico en el que participan administraciones nacionales, regionales e internacionales colaboran en este programa, y está implementado por una Comisión Multilateral formada por los gobiernos de España y Portugal junto con los gobiernos autonómicos de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha.

El programa se plantea como una herramienta de apoyo al programa de recuperación de la especie en su hábitat natural, y sus objetivos primordiales incluyen la conservación del máximo de variabilidad genética existente actualmente en la naturaleza y la producción de un número suficiente de ejemplares para su reintroducción en las áreas de distribución histórica de la especie.