29 de mayo de 2020
3 de diciembre de 2014

La Comisión Nacional de Protección Civil actualiza planes territoriales especiales para Aragón y País Vasco

MADRID, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Permanente de la Comisión Nacional de Protección Civil se ha reunido este miércoles y ha homologado el texto revisado del Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil de Aragón (PLATEAR), el Plan Especial de Emergencias ante el Riesgo de Inundaciones del País Vasco y el Plan de Protección Civil de Euskadi (LABI).

El primero, fue aprobado en 1995 y, actualizado se adecua a los criterios establecidos por la Norma Básica de Protección Civil para la redacción de Planes Territoriales y recoge el catálogo de recursos públicos y privados que se pueden activar en caso de emergencia.

Entre los aspectos más destacables de PLATEAR cabe señalar la incorporación de los planes de autoprotección en la planificación; la creación de un registro de planes de protección civil; la elaboración de tablas resumen con los municipios más afectados por los diferentes riesgos; y, además, unas fichas básicas en las que se recoge la información necesaria para los grupos operativos.

La actualización del Plan Especial de Emergencias ante el Riesgo de Inundaciones del País Vasco se ha elaborado de acuerdo con la Directriz Básica y el Plan Estatal de Protección Civil e incorpora los mandatos de la Directiva Europea de Inundaciones y el Real Decreto de Evaluación y Gestión de Riesgos de Inundación que la transcribe, siendo la primera Comunidad Autónoma que tiene en cuenta estos aspectos.

Por su parte, la revisión extraordinaria del LABI, establece los criterios generales a los que debe ajustarse la planificación de la Protección Civil en sus diferentes niveles institucionales, así como el marco organizativo general para hacer frente a las emergencias no sujetas a planificación especial que requieran de una dirección o coordinación autonómica.

Igualmente, el Plan contempla mecanismos de actualización y revisión para incorporar medios y recursos que aporten mejoras en la gestión de las emergencias.

La modificación de la operatividad del LABI requiere la armonización de los contenidos de los diferentes planes de Protección Civil, de modo que en todos ellos se prevean las mismas fases de la emergencia. Tal revisión afecta a la definición y activación de la fase de alerta, fase de emergencia (situaciones 0, 1, 2 y 3) y fase de recuperación.

UN GRUPO DE TRABAJO PARA ROTURA DE PRESAS

Por otra parte, y de acuerdo con la solicitud de la Dirección General de Prevención, Extinción de Incendios y Emergencias de la Comunidad Valenciana, a raíz del informe elaborado por la Universidad Politécnica de esa Comunidad (UPV), la Dirección General de Protección Civil y Emergencias ha propuesto la creación de un grupo de trabajo que estudiará, especialmente, la viabilidad de incorporar nuevos sistemas de avisos a la población en el caso de rotura de presas o balsas.

La Dirección General de Protección Civil y Emergencias ha presentado un informe para establecer y agilizar procedimientos de información de situaciones de emergencia en presas transfronterizas, que pudieran afectar a zonas limítrofes con Francia y Portugal.

Será necesario establecer unos protocolos de información por parte de las autoridades de ambos países (Francia y Portugal), así como la coordinación para hacer llegar a los ciudadanos la información sobre la emergencia.

TRANSPORTES DE MERCANCÍAS PELIGROSAS

Del mismo modo, los miembros de la Comisión, a propuesta de la Dirección General de Protección Civil y Emergencias, y atendiendo la solicitud de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (FEIQUE), han decidido constituir un grupo de trabajo para armonizar los datos entre las diferentes Comunidades Autónomas con el objetivo de elaborar un mapa de flujos de los transportes de mercancías peligrosas por carretera.

Además, se han homologado los planes de Emergencia Exterior REPSOL BUTANO, S.A. (Santa María de Huerva, Zaragoza) y MAXAM S.A. (Galdakao, en Vizcaya). Estos planes establecen el marco orgánico y funcional para mitigar las posibles consecuencias de accidentes graves que se puedan producir en estos establecimientos y en su entorno.