16 de enero de 2021
7 de abril de 2008

El Dalai Lama niega haber instigado las protestas de Lhasa y pide a China "que muestre pruebas"

BEIJING, 7 Abr. (Reuters/EP) -

El Dalai Lama respondió ayer a las acusaciones de China, que culpa al Gobierno tibetano en el exilio de instigar las cruentas manifestaciones sucedidas recientemente en Lhasa y Tíbet, y desafió al Gobierno chino a que presente pruebas.

China ha llevado a cabo una propaganda de guerra contra el líder espiritual tibetano, al que acusa de organizar protestas violentas en contra de China, que explotaron especialmente en Lhasa el pasado 14 de marzo, antes de llegar a las provincias vecinas de Tíbet.

La semana pasada, el Gobierno chino aseguró que la Policía se había incautado de armas de fuego y explosivos en los monasterios budistas tibetanos y que encontró pruebas de que el Dalai Lama apoyó una campaña de insurrección por los grupos separatistas de Tíbet que incluía ataques suicidas.

El Dalai Lama emitió un comunicado en la página web del Gobierno en el exilio de Tíbet en el que aseguró que "las autoridades chinas han estado haciendo alegaciones falsas" contra él y contra la Administración Central Tibetana "por instigar y dirigir los acontecimientos recientes". Explicó que las alegaciones son "totalmente falsas" y que "si la República Popular de China tiene pruebas que apoyen sus alegaciones, tienen que mostrarlas al mundo porque hacer alegaciones sin más no es suficiente".

Los comentarios del Dalai Lama llegan tras el malestar mostrado por los tibetanos, que se manifestaron en contra de China con banderas de la región y trataron de boicotear el paso de la antorcha olímpica por la zona.

El grupo de apoyo a Tíbet, la Campaña Internacional por Tíbet, dijo el sábado que ocho personas murieron en el monasterio de Tongkor, en la provincia de Sichuan, cuando la Policía abrió fuego contra una multitud de monjes y residentes.

Por su parte, la agencia de noticias estatal china, Xinhua, informó de que un representante del Gobierno había resultado herido en la protesta y que la Policía había avisado de que abriría fuego, aunque no dio datos de muertes. Sin embargo, China sí reconoce que murieron 19 personas en los incidentes de Lhasa, aunque el Dalai Lama asegura que la cifra asciende a 140.