26 de mayo de 2020
19 de septiembre de 2008

Estudiantes de la UPV y la UV trabajan en un proyecto para obtener microorganismos que producen calor

VALENCIA, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de estudiantes valencianos procedentes de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y de la Universitat de València (UV) llevan meses trabajando en el llamado 'Hot Yeast Project', un proyecto con el que pretenden obtener un microorganismo capaz de calentar su propio medio de cultivo. Para ello, usan unas cepas de levadura que han sido modificadas para que produzcan una proteína denominada termogenina, que es imprescindible para que los bebés se mantengan calientes y algunos animales puedan hibernar.

Estos estudiantes valencianos defenderán su proyecto en el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) de Boston el próximo mes de noviembre, con el que competirán con los desarrollados por estudiantes de otras universidades, entre las que se encuentran algunas de las mas prestigiosas del mundo como Harvard, Cambridge o Princeton, informaron fuentes de la UPV en un comunicado.

Con este proyecto, el equipo valenciano será el único equipo español que participará en la competición mundial iGEM, pensada para promover la biología sintética, una nueva área que combina ingeniería con biología para introducir en células nuevos circuitos biológicos, transformándolas en pequeños ordenadores programados para desempeñar tareas predeterminadas.

Tras meses de trabajo, los primeros resultados han sido bastante esperanzadores, ya que han demostrado que las cepas de levadura modificada pueden calentarse significativamente. Actualmente, el equipo trabaja en una segunda fase del proyecto en la que se pretende poner a punto un mecanismo de control térmico --un termostato biológico-- para que las levaduras no sólo sean capaces de incrementar la temperatura del medio, sino que además decidan hasta que nivel se calientan, pudiendo así mantener su temperatura dentro de unos límites predeterminados.

Las aplicaciones de este proyecto son múltiples, y van desde el ahorro energético en distintos procesos químicos en los que la temperatura juega un papel fundamental --no hará falta utilizar un mecanismo externo que consume electricidad para controlar la temperatura del medio--, hasta la utilización del calor emitido por el cultivo para, por ejemplo, usarlo como calefacción.

Los estudiantes trabajan a marchas forzadas para maximizar las posibilidades de optar a alguno de los premios que se otorgan en este prestigioso certamen, que finalmente resulta mucho más que una competición. Así, el estudiante de quinto de Biología Meritxell Notari destacó que está siendo "una gran experiencia tanto a nivel personal como educativo, que nos está permitiendo una primera toma de contacto con el mundo de la investigación".

Por su parte, la estudiante de tercero de Biotecnología Joaquina Delás aseguró que están "muy ilusionados" con el proyecto que están llevando a cabo. "Ahora sólo esperamos que todo este trabajo sea valorado", subrayó