21 de febrero de 2020
14 de abril de 2010

La familia de la asturiana Beatriz Ordóñez cree que el acusado del crimen tiene una "estrategia" para dilatar el juicio

La hermana descarta que se suicidara, tal y como asegura el imputado, porque era una persona "muy vital"

GRANADA, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -

La familia de la asturiana Beatriz Ordóñez, que en octubre de 2006 fue encontrada muerta en un canal de riego en Vélez de Benaudalla (Granada), cree que el único acusado del crimen, que ha renunciado a su abogado hace una semana, tiene una "estrategia" para dilatar el juicio, que en principio debía comenzar hoy en la Audiencia de Granada y que se ha retrasado hasta el próximo 18 de junio.

En rueda de prensa en Granada, el abogado de la acusación particular, Antonio Fernández- Mazzola, trasladó la "indignación" de la familia, no sólo porque ya tenía programado el viaje a la capital para asistir a la vista, sino por la "conducta" del imputado, que tiene un "ánimo dilatorio" del proceso, ya que su prisión preventiva se agota en el próximo mes de noviembre, lo que podría suponer "abuso de derecho y fraude de ley".

"Ha intentado alargar la situación en el tiempo para que de alguna manera pudiera coincidir la fecha del juicio con su fecha de prisión provisional y pudiera salir el imputado de la cárcel, pero no va a ser así porque finalmente la Audiencia ha fijado el juicio para junio", indicó el letrado, al que le consta que el que era hasta ahora abogado defensor intentó que el procesado reconociera los hechos, aunque fuera parcialmente, para rebajar la pena, a lo que el imputado se negó.

"Es un caso que ha requerido mucho estudio que se ha alargado en el tiempo por la propia burocracia jurídica pero a lo que se ha añadido la burocracia de intereses digamos algo bastardos, lo que es un cuadro lamentable", señaló Fernández-Mazzola, que consideró que el inculpado por el asesinato actúa "con frialdad" y tiene "ausencia de sentimientos buenos o positivos".

La hermana de la fallecida, Adelaida Ordóñez, pidió en ese sentido que "se haga justicia" y que el imputado, José Miguel H.G., que tenía una relación sentimental con Beatriz, "pague" lo que ha hecho. Beatriz era, según su hermana, una persona muy "agradable" y "llena de vida", por lo que descartó que se suicidara, tal y como siempre ha mantenido el acusado. "Mi hermana nunca pensaría en un suicidio, no le pasaría nunca por la cabeza", aseguró.

La familia ve "fatal" que José Miguel H.G. tenga la "estrategia" de "estirar" el inicio del juicio. "La familia está deseando que todo esto termine, porque es lo único que podemos hacer ya por Beatriz, y por eso pedimos sólo que se imparta justicia", sostuvo la hermana.

SE ENFRENTA A HASTA 35 AÑOS DE PRISIÓN

José Miguel H.G. se enfrenta a una petición de la Fiscalía de un total de 30 años de prisión por un delito de asesinato y otro de agresión sexual con la agravante de aprovechar circunstancias de lugar, tiempo o auxilio de otras personas que facilitan la impunidad del autor.

Por los mismos delitos la acusación particular, que ejerce la familia de la víctima, eleva su petición a 35 años de cárcel. Asimismo, el Ministerio Público reclama para los herederos de la mujer, natural de Sama de Langreo, un total de 240.000 euros en concepto de responsabilidad civil. La defensa, por su parte, pide la libre absolución argumentando que la mujer se suicidó.

Según consta en el escrito de conclusiones provisionales de Fiscalía, al que tuvo acceso Europa Press, fue el 10 de octubre de 2006, sobre las 20,30 horas, cuando el procesado, que mantenía una relación sentimental desde hacía casi dos años con la asturiana, recogió a ésta y se dirigió al paraje Cañizares, en Motril, donde se ubica un gran viaducto y el camino asfaltado conduce mediante una gran pendiente hasta varios embalses de agua para riego.

Allí, ambos fueron hasta el último tramo de subida, donde se encuentran los embalses y los aliviaderos protegidos por una barandilla, cuando el inculpado, "con ánimo libidinoso tras despojarla con violencia de la mayor parte de la ropa", inició un forcejeo con Beatriz, que logró arrancarle tres botones para zafarse de su agresor. No obstante éste consiguió mantener relaciones sexuales, que le causaron a la víctima hematomas y diversas lesiones.

Posteriormente y "ya con el firme propósito de acabar con la vida de Beatriz", José Miguel la golpeó con gran violencia en la cabeza con un objeto contundente cuando opuso resistencia. El impacto provocó que la asturiana perdiera la conciencia y la posibilidad de defenderse, entiende la fiscal, que señala que fue entonces cuando el acusado la arrojó al aliviadero por encima de la barandilla, donde su cuerpo fue conducido por la acción del agua a través de una cascada de 49 metros, que la llevó hasta el canal de riego en el que fue después encontrado el cadáver de Beatriz, que entonces tenía 40 años.

Según el informe de la autopsia, la causa inmediata de la muerte se produjo por la "sumersión, síndrome asfíctico". El golpe recibido en la cabeza, que le causó fractura del cráneo, según los expertos, pudo dar lugar a una hemorragia cerebral que, de no ser la causa del fallecimiento, si le produjo pérdida de conciencia e imposibilidad de autonomía.

José Miguel H.G., nacido también en Asturias y de 47 años, permanece en prisión preventiva. Está casado y tiene un hijo adolescente. Vivía en la misma localidad que la víctima, en la pedanía de Híjar (Las Gabias), e incluso tenían una cuenta corriente en común y ella le había cedido a él su vehículo.