26 de octubre de 2020
20 de mayo de 2008

Islandia reinicia la caza de ballenas

REIKIAVIK, 20 May. (Reuters/EP) -

El Gobierno de Islandia anunció ayer que permitirá la caza de 40 ballenas minke, terminando así con la suspensión temporal de una práctica que enfurece a los conservacionistas.

Un funcionario del área reveló que el ministro de Pesca, Einar Guoffinsson, fue quién dio la orden. Además, el jefe de una asociación local de balleneros confirmó que tres barcos pesqueros se preparaban para salir hoy al mar.

EL GOBIERNO SE ALEJA DE LA DECISIÓN

Aun así, la ministra de Relaciones Exteriores, Ingibjorg Solrun Gisladottir, intentó alejarse de la decisión junto a otros miembros del Gobierno de coalición islandés. "El ministro de Pesca tiene la atribución constitucional para emitir esas regulaciones, por lo que no tiene que preguntar al Gobierno", señaló la ministra en un comunicado.

"Como ministra de Relaciones Exteriores, creo que se están sacrificando intereses a largo plazo por ganancias al corto plazo, a pesar de que la cuota es menor que en años anteriores", agregó. Antes de 2006, Islandia prohibió la caza comercial de ballenas durante 20 años. Ese mismo año puso fin a la prohibición y otorgó cuotas que llegaban hasta agosto de 2007.

Cuando esas cuotas se cubrieron, el Gobierno decidió no emitir otras hasta que hubiera evidencia de la demanda de carne de ballena. "Esperamos cubrir a la cuota de 40 ballenas a comienzos de julio si el mercado responde bien a la carne, como creemos que ocurrirá", explicó Gunnar Bergmann Jonsson, líder de una asociación de cazadores de ballenas minke.

Jonsson señaló que el año pasado 45 ballenas minke fueron cazadas y su carne se vendió en el mercado local. "Actualmente existen alrededor de 50.000 mil ballenas en las aguas que rodean a Islandia, y no creo que pescar 40 haga una diferencia importante en la cantidad", agregó. Pero sin lugar a dudas la decisión provocará el malestar de los conservacionistas, que sostienen que la observación de ballenas es igual o más lucrativa que la caza de estos animales.

Jonsson dijo que los balleneros se asegurarán de que sus cacerías no interfieran con la observación de los cetáceos. "Diría que el 95 por ciento de la caza de ballenas está más alejada de las orillas de lo que llegan los botes de observación, pero siempre les permitiremos saber cuando saldremos a cazar y trataremos de no hacerlo mientras ellos estén observando", indicó.