14 de julio de 2020
2 de marzo de 2020

Montero dice que la ley de libertad sexual "amplía" los delitos y es "inexacto" decir que rebaja penas a agresores

El Consejo de Ministros tiene previsto aprobar mañana el anteproyecto de ley integral contra las violencias sexuales

Montero dice que la ley de libertad sexual "amplía" los delitos y es "inexacto" decir que rebaja penas a agresores
La ministra de Igualdad, Irene Montero, durante la inauguración de la exposición 'El voto de las mujeres' en la semana de actividades para el 8 de marzo, en el Ministerio de Igualdad ubicado en la Calle Alcalá, Madrid (España), a 2 de marzo de 2020. - JESÚS HELLÍN - EUROPA PRESS

MADRID, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha destacado que el anteproyecto de Ley integral por la protección de la libertad sexual "amplía el foco" de los delitos sexuales ya que dicha norma "reconoce las violencias sexuales como violencias machistas". Además, ha asegurado que es "inexacto" decir que el texto rebaja las penas a agresores sexuales.

"Es inexacto completamente decir que se bajan las penas porque hay penas que se introducen o, las penas de acoso por ejemplo, todas suben", ha incidido, preguntada por las informaciones que apuntan que el borrador del anteproyecto plantea la rebaja de la tipificación penal de los delitos de agresión.

Así lo ha manifestado la ministra en declaraciones a los periodistas durante la exposición 'El voto de las mujeres' organizada por el Ministerio de Igualdad y el Instituto de la Mujer. Según ha recalcado, "no es exacto" decir que bajan las penas porque la propuesta de Igualdad "garantiza" que "por primera vez" se "reconocen" todas las violencias sexuales como violencias machistas, y las "persigue" como tal en el Código Penal.

Tal y como ha expuesto Montero, el Ministerio propone eliminar del Código Penal la diferencia entre el delito de abuso y el de agresión con el objetivo de poner en el centro el consentimiento -- el conocido como 'solo sí es sí-- y que no sea necesaria la existencia de violencia o intimidación para que sea considerado una agresión.

"La clave es que permite perseguirlas y la foto general incluye penas proporcionales y eficaces para luchar contra todas las formas de violencias sexuales", ha defendido. Según ha incidido, en su propuesta de modificación del Código Penal hay penas "que suben, otras que cambian mínimamente".

"Lo importante no es el número de las penas, es que se amplía el foco, que se consideran violencias sexuales muchas cosas que hasta ahora no se consideraban y que se consideran violencias machistas", ha subrayado.

El Consejo de Ministros tiene previsto aprobar este martes 3 de marzo este anteproyecto de ley. Una vez dado este primer refrendo, el Gobierno remitirá el texto a los órganos consultivos para su evaluación y, posteriormente, la norma deberá volver a ser aprobada como proyecto de Ley por el Consejo de Ministros y será remitida al Congreso para su tramitación parlamentaria.

Montero ha explicado que la primera propuesta inicial de su departamento ha sufrido "cambios" y ahora es "un borrador depurado", si bien ha recordado que aún quedan más pasos y más rondas de contacto. "Todas las leyes se elaboran en proceso de diálogo con todos los ministerios implicados", ha afirmado la ministra, haciendo hincapié en que se está realizando de manera "consensuada".

"El Gobierno está orgullosísimo de esta ley", ha manifestado, destacando que la norma y la reforma del Código Penal permitirá "perseguir todas las agresiones sexuales consideradas como violencia machista".

Aparte de modificar el Código Penal para que 'solo sí sea sí', la propuesta de Igualdad incluye medidas en materia de prevención y sensibilización ya que, a su juicio, es clave erradicar "conductas naturalizadas" que son violencias "sexuales y machistas". Asimismo, prevé la creación de centros de atención integrales para las víctimas que funcionarán 24 horas al día, tal y como avanzó Montero durante su comparecencia.

En cualquier caso, ha destacado que esta ley es "pionera" y que solo puede compararse con el "cambio de mentalidad" de la Ley contra la violencia de género de 2004, que reconoció la violencia que sufren las mujeres en el ámbito sentimental.