29 de noviembre de 2020
11 de diciembre de 2007

La ONU ignora la petición de los países pobres sobre el control del nuevo Fondo para el cambio climático

MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Fondo de ayuda para que los países en vías de desarrollo se adapten al cambio climático fue aprobado hoy en la conferencia de la ONU para el cambio climático que se celebra estos días en Bali y se hará efectivo a comienzos de 2008, informó la agencia de noticias de la ONU, IRIN. A pesar de la resistencia de los países no desarrollados, el fondo será controlado por el GEF, una organización internacional de 178 miembros que ayuda a los países en desarrollo a fundar programas y proyectos para proteger el medio ambiente.

El secretario ejecutivo de la Convención Marco para el Cambio Climático de la ONU, Yvo de Boer, afirmó que las decisiones sobre el Fondo de Adaptación serán tomadas por una junta representativa de 16 miembros, elegidos de diferentes grupos regionales. Este punto ha sido uno de los más conflictivos entre los países en vías de desarrollo y los desarrollados durante la negociación.

El consejero sobre política de cambio climático para la agencia británica Oxfam, Antonio Hill, explicó con claridad los reparos de los países en vías de desarrollo en este punto: "el GEF actúa bajo el principio de un dolar, un voto, como el Banco Mundial, que controlan los países desarrollados".

En este sentido se manifestó también Nasimul Haque, del departamento de comunicación del Programa de Gestión de Desastres de Bangladesh, asegurando que a los países pobres les habría gustado "tener al menos un 50 por ciento de representación en la junta, para decidir lo que se hace" con su dinero. También acusó al GEF de "hacerse los suecos en el manejo del dinero de Kenia, Bangladesh y otros países no desarrollados". Aseguró que estos países "están pagando los lujos de los países ricos". Llama la atención que las emisiones de dióxido de carbono per cápita en países como Estados Unidos o Reino Unido suponen cerca de 8.000 veces más que las emisiones de Bangladesh.

El Fondo de Adaptación, negociado estos días, recaudará dinero de un impuesto del dos por ciento sobre los créditos generados por el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), acordado en el Protocolo de Kioto. La primera fase de éste acaba en 2012 y la conferencia de Bali pretende negociar un nuevo plazo posterior al actual. El MDL permite a los países industrializados otorgar y negociar créditos, mediante la implantación de proyectos ecológicos en otros países desarrollados o no. La Convención Marco para el Cambio Climático de la ONU estima que el fondo llegará a los 300 millones de dólares al año para 2030, lo que sigue siendo una cifra demasiado baja para que el cambio se haga notar.

Además, las ONG como Oxfam se quejan de que el fondo para los países pobres no ha llegado a alcanzar la cantidad que prometió la Convención de la ONU. Aparte de la habitual escasez de financiación, de los 163 millones de dólares que debían recibir, sólo se han recaudado 67 y repartido menos de diez. También se preguntan cómo van a pagar los préstamos del Banco Mundial.

Un comunicado emitido por ciertas ONG defensoras del medio ambiente trató de calmar los ánimos respondiendo a algunas de las quejas de Oxfam y de los países no desarrolladas. La nota afirmaba que todas las decisiones del Fondo se tomarán por consenso y, si no, por mayoría de dos tercios. También decía que la junta tendrá el poder de revisar todo aquello relacionado con el Fondo, incluso los asuntos concernientes al Banco Mundial y al GEF. En ningún momento se aclaró si esta autoridad implica el poder de debilitar al GEF en caso de que fuera necesario.