3 de agosto de 2020
19 de mayo de 2010

Uribe denuncia el peligro de los cultivos de coca para la biodiversidad de Colombia

El presidente colombiano defiende que se remunere el cuidado de la selva en todo el mundo

MADRID, 19 May. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, ha denunciado este miércoles el peligro que suponen los cultivos de coca y otras plantas destinadas a la producción de droga para los bosques y la biodiversidad de este país sudamericano.

Uribe recordó que "por cada gramo de cocaína que se consume en el mundo se destruyen cuatro metros cuadrados de bosque en Colombia", el segundo país del mundo con más biodiversidad (concentra el 10 por ciento del total) y uno de los tres que más cantidad de agua dulce poseen en comparación con la extensión de su territorio.

Durante la presentación, en la Embajada colombiana en Madrid, de una de las Salas de la Biodiversidad, que cuenta con unas 50 obras --pinturas y esculturas-- de artistas y españoles que reflejan la flora que se encuentra en peligro de extinción, el presidente colombiano alertó de que el narcotráfico está destruyendo en su país 300.000 hectáreas de bosque al año.

Según los datos del Gobierno colombiano, el consumo de cocaína está causando la destrucción de los ecosistemas del país. El Informe Mundial sobre las Drogas realizado por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito indica que en 2009 Colombia siguió siendo el país con mayor cultivo de arbusto de coca del mundo (81.000 hectáreas y el 51 por ciento de las toneladas a nivel mundial), por delante de Perú y Bolivia.

"Colombia es un captador de emisiones" de dióxido de carbono, dijo Uribe, que explicó que este país, que cuenta con 600.000 kilómetros cuadrados de selva, aporta el 0,5 por ciento del producto mundial y sólo genera el 0,2 por ciento de las emisiones. A su juicio, el "reto" es "preservar la selva para contribuir a la lucha contra el cambio climático".

Respecto a la lucha contra la producción de droga y su distribución, que arrasa cada año con 300.000 hectáreas de bosque, el dirigente señaló que Colombia "ha avanzado mucho" en este ámbito.

Por ejemplo, indicó que aunque llegó a haber 400.000 hectáreas dedicadas al cultivo de coca, ahora hay unas 68.000, y que mientras el número máximo de toneladas producidas llegó a alcanzar un millón, las últimas cifras hablan de unas 350.000 toneladas, con un decomiso de entre un 52 y un 54 por ciento.

CONTRA LA LEGALIZACIÓN

Uribe criticó la "permisividad en el consumo" de droga que existió en Colombia "durante quince años". En su opinión, "cuando se legaliza el consumo, la lucha contra la producción y el tráfico se vuelve muy estéril", motivo por el cual en Colombia se hizo una reforma constitucional que estableció la prohibición de consumir sustancias estupefacientes.

Asimismo, indicó que actualmente hay en Colombia unos 350.000 adictos y que a raíz del crecimiento del consumo interno ha aumentado también la delincuencia, ya que "muchos jóvenes se pusieron a distribuir droga", y "el microtráfico hace mucho daño", por ejemplo, al aumentar el número de asesinatos.

El presidente aseguró que las autoridades han estado intentando eliminar los cultivos dedicados a la droga mediante la fumigación de los campos pero últimamente también de forma manual, un método que, dijo, entraña riesgos porque los narcotraficantes colocan minas antipersona en los campos de cultivo que ya han matado a 65 policías y han mutilado a otros 45.

Otro problema que citó fue la contaminación que provocan los productos químicos utilizados en la transformación de la coca en cocaína.

Ante estos problemas, Colombia propuso en la Cumbre del Clima que se celebró en Copenhague el año pasado que se remunere el cuidado de la selva en todo el mundo. En este contexto, Uribe explicó que su Gobierno ha creado el programa 'Familias guardabosques'.

Mediante esa iniciativa, las autoridades han alcanzado acuerdos con más de 100.000 familias indígenas que han aceptado dejar de cultivar coca y contribuir a la conservación de la selva, una labor por la que reciben 2.000 dólares al año. Algunas de las zonas donde están estas familias "ya son receptoras de turismo ambiental", destacó.

La exposición las Salas de la Biodiversidad, que se mostrará el próximo fin de semana en el Jardín Botánico de Madrid con motivo de la celebración del Día Mundial de la Biodiversidad, el sábado 22 de mayo, reúne obras de artistas españoles, del castellanoleonés Grupo Muriel, y colombianos.

Las Salas de la Biodiversidad han sido posibles gracias a una donación de la Fundación RenaSer, que, con su campaña educativa 'Todos somos la madre Tierra; respira, no aspires', intenta alertar al mundo sobre la pérdida de la biodiversidad y prevenir el consumo de droga.