26 de mayo de 2020
19 de septiembre de 2008

El ejercicio físico ayuda a mejorar el tratamiento de la anorexia nerviosa en niñas y adolescentes, según un experto

MADRID, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

El ejercicio físico puede ayudar a mejorar el tratamiento de la anorexia nerviosa en niñas y adolescentes, según señala la profesora adjunta del Departamento de Ciencias Morfológicas, Fisiología y Biomedicina de la Universidad Europea de Madrid, Catalina Santiago, galardonada ayer con una de las nueve Ayudas a la Investigación de la Cátedra Real Madrid de la Universidad Europea de Madrid.

Santiago, que fue galardonada por su proyecto 'Polimorfismos genéticos y anorexia nerviosa, aplicaciones de marcadores genéticos a la respuesta a la actividad física', explicó que pretende mostrar cómo el ejercicio físico y la genética son herramientas eficaces para el tratamiento de la anorexia nerviosa en niñas y adolescentes aportando, gracias al deporte reglado, mejoras en la evolución de la patología y de la calidad de vida de las pacientes.

"El objetivo principal del proyecto es doble: por un lado, integrar el ejercicio físico controlado dentro de la práctica clínica en el tratamiento de la anorexia nerviosa y, por otro, profundizar en el conocimiento de los factores genéticos implicados en el desarrollo de esta patología", indicó.

La investigación cuenta con el aval de la experiencia positiva alcanzada en iniciativas similares en otras áreas terapéuticas y con clara aplicación clínica. En concreto, investigaciones de la Universidad Europea de Madrid en consorcio con el Hospital Niño Jesús, que están demostrando los efectos positivos de la actividad física reglada en niños oncológicos.

La primera parte del proyecto se va a poner en marcha con un total de 30 niñas y adolescentes tratadas en este mismo hospital, siempre en continuo contacto con los psiquiatras que las están asistiendo. En esta se podrá observar que "determinado ejercicio muy pautado puede ayudar a controlar y recuperar la masa corporal de las pacientes".

En una segunda parte, la investigación analizará qué aporta el factor genético a la posible recuperación de las pacientes con esta patología e incluso qué tipo de ejercicios son más adecuados en cada enferma de acuerdo a su perfil genético para permitir su recuperación lo antes posible.

En concreto, el proyecto pretende analizar los polimorfismos genéticos asociados al rendimiento deportivo como la ACNT3 y la ECA y polimorfismos genéticos relacionados con la anorexia nerviosa como el receptor de la serotonina 5HT2A, el factor neurotrópico derivado del cerebro (BDNF), y el de su receptor, el gen NTRK2.

En una fase posterior, el estudio, que ahora está en fase de diseño inicial, se ampliará a pacientes con anorexia nerviosa no ingresadas en el Hospital Niño Jesús.