30 de marzo de 2020
29 de septiembre de 2008

La calidad de los Centros de Internamiento de Inmigrantes mejora, pero aún hay deficiencias, según la Fiscalía

La institución denuncia un "incumplimiento preocupantemente frecuente" de las garantías en la repatriación de menores

MADRID, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

La calidad de los Centros de Internamiento de Inmigrantes (CIE) en España ha mejorado, tanto en lo referido al acondicionamiento de las instalaciones como a la gestión y a los servicios que prestan, sin embargo, aún quedan centros que presentan importantes deficiencias, según la Memoria Anual de la Fiscalía General del Estado recogida por Europa Press.

Así, el informe comienza con un análisis del Centro de Internamiento de Barranco Seco (Gran Canaria), que según el Fiscal de Sala Coordinador de Extranjería necesita "importantes reformas organizativas y de acondicionamiento" porque está "obsoleto" y "no está preparado para albergar a la amalgama de internos con situaciones dispares" a la que actualmente da cabida.

En las actas de inspección del centro, "se denuncia el deplorable estado de la sala destinada a las visitas de familiares y abogados, las humedades existentes en los baños destinados a los varones, la falta de medidas de seguridad en prevención de incendios y la escasa dotación de policías con merma de la debida custodia de los internos".

En cuanto al CIE de Málaga, uno de los que más deficiencias presenta según el informe, la Fiscalía afirma que "produce sensación cada vez más de precariedad y no resulta propio de un Estado Moderno". El edificio "no es adecuado, tiene bastantes humedades y no da respuesta a las necesidades que requiere un centro de internamiento, tanto estructurales como de organización, hasta el punto de que son frecuentes los incidentes entre los internos".

La memoria, que recoge las impresiones tras las visitas en 2007 a este centro, señala que está en peores condiciones que un año antes y recomienda un edificio de nueva construcción, ya que "cada día resulta más difícil justificar su estado".

El caso de Cádiz es similar. El informe describe humedades en el CIE de Algeciras, los problemas de construcción o vejez del edificio y la "impronta carcelaria" que denota, pese a que no debiera ser esa su función. "La estructura, distribución y medidas de seguridad son las propias de un centro penitenciario" y aunque la Fiscalía ha hecho recomendaciones sobre los servicios que se deben prestar, como la asistencia de un trabajador social, "nadie" realiza esta labor.

MEJORAS NOTABLES EN ALGUNOS CENTROS

Sobre este asunto, la Fiscalía Coordinadora de Extranjería señala que "el vacío legal existente en materia de gestión y funcionamiento de los CID ha exigido la aplicación analógica de la legislación penitenciaria en problemas surgidos con ocasión de la privación de libertad de los internos", como las huelgas de hambre, pese a que la Ley de Extranjería define que estos centros no tienen carácter penitenciario.

El informe dedica un espacio para los CIE "no constituidos legalmente" pero habilitados de forma excepcional. Este es el caso del centro de la Isla de las Palomas, en Cádiz, que si bien carece de normativa reguladora ni orden ministerial que ordene su creación, se ha convertido en un centro "mucho más idóneo para el internamiento de extranjeros que el de Algeciras".

En el apartado de los centros en condiciones, la Fiscalía de Extranjería señala el Centro de Internamiento del Matorral, en Fuerteventura que siendo el más grande de España "goza de una organización perfecta". "Notable mejoría" ha registrado también el CIE de Valencia y sobre el de Barcelona, no constan quejas.

EL PROBLEMA DE LOS MENORES

Por otro lado, la Fiscalía Coordinadora de Extranjería hace mención en su informe a los menores inmigrantes que llegan a España de forma clandestina y sin la compañía de un adulto. En total, durante 2007 fueron repatriados 18 jóvenes, frente a los 111 expulsados del país en el año anterior.

Este descenso en las cifras se debe, además de a "las dificultades en la obtención de información precisa" para identificar a los padres, determinar la edad o el país de origen, a que en los expedientes de años anteriores no siempre se estaban respetando los trámites esenciales y las garantías del procedimiento.

"Se ha podido constatar un incumplimiento preocupantemente frecuente, de los trámites esenciales y garantías del procedimiento (...) en materia de protección jurídica de menores", denuncia la Institución, que señala las mejoras en los expedientes de 2007 y recomienda una reforma de la Ley de Extranjería para evitar resoluciones contradictorias sobre este asunto en los tribunales.